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martes, 5 de noviembre de 2024

ESTEBAN CABAÑAS: Poesía Paraguaya Actual

 


Esteban Cabañas (Concepción, Paraguay, 1937) es el seudónimo de Carlos Colombino, artista plástico, poeta, narrador y dramaturgo. Pertenece a la generación del 60 y en la actualidad está considerado como uno de los mejores representantes de la lírica paraguaya.

Su primer título poético, Los monstruos vanos, apareció en 1964. Posteriormente ha publicado otros seis libros de poemas: El tiempo, ese círculo (1979); Los cuatro lindes (1981); Desentierro (1982); Premoniciones (1986); Foso de palabras (1992); y El náufrago insumiso, con el que obtiene el Premio "García Lorca 98". Es autor, asimismo, de dos obras de teatro: Momento para tres (1959) y La parábola del sitio más perfecto (1984).

Ha publicado cuatro novelas: Lo dulce y lo turbio (1998), ¿Quiere usted tomar un café en esa esquina? (2000), Juego cruzado (2001) y El dedo trémulo (2002).

En 1999 fue uno de los cinco escritores seleccionados para el Premio Nacional de Literatura, y en el 2002, Juego cruzado resultó ganador del Premio Municipal de Literatura, otorgado cada dos años por la Municipalidad de Asunción.



CÍRCULOS



         1


La razón del círculo es imitar su cola sin principio


el posible regazo de la nada


su ojo anticipado a medianoche


como un sol


su redonda potencia


su complicada lumbre única


su soledad partiendo desde el centro


donde no llega el fin


ni donde gira el cordón cerrado del infinito




         2


Qué soy yo


sino una piedra vuelta


cuyo rostro ha caído




Qué soy yo


sino el revés de un traje


al final de un ovillo




El círculo no soy yo


ni la evidencia


sólo un fin


que no se identifica




         3


La soledad tiene la voz de la piedra


la soledad que muerde su despacioso aumento


como un furioso tren desenredado




La soledad que muestra su rostro resguardado


por horizontes quietos y brújulas sedientas




la soledad del viento cabellera de aire


cubre un campo viejo de cegados árboles


que desgarra su propia cola enhiesta


sin obstáculos




la soledad de la raíz sin tronco


la soledad del libro sin mirada


de un dedo solo de mano mutilada


la soledad sin respuesta


la soledad del grito desovando


pobre espejos caídos sin imagen


la soledad parada como un pito


de cópula siniestra


la soledad vestida de relojes


sin memoria posible




         4


Suplir la piedra y encontrar el aire


donde el sueño se incuba su vigilia


y el silencio en ruidos permanece




En el principio los círculos cerrados


donde el pie la cabeza




Todo tiende hacia nada


y lo eterno descubre


el tiempo de morir




         5


Dar la vuelta


es realizar el recuento


la insistencia del día que no cesa


No es un aire ni un pájaro entendible


Es un poema negro


como un signo vacío


Yo soy aquí con esta voz


con estos ojos


el más ciego y el más silencioso


porque no tengo nada sino esto


Porque este sueño vano de ser otro


es como ser libre




         6


En el eje que no domino


el caminar ladea su sombra


y es el suelo que estira su solidez


fuera de sus limites




Quién está marcado


quién amarra el aire


de qué seca semilla nace el silencio


pero es el seno un zapato sin pie


una envoltura


un olvidado aire


un sol un rio un ave


un volverse lentamente hueco enorme


un pozo de metal inútil


en que el eco golpea su repetido eco




La cáscara que enarbolo en el eje


no es mi rostro




         7


Qué traición apreciable es este rostro


sin mirada ni grito


El tiempo esconde a la tormenta su despeinada mano


dividida por hebras sin destino


Oh materia de animal apagado en las ventanas del sueño


sin reflejos en el ciego cristal


que asume sus estrellas de hastío hasta morirse




         8


Porque este rostro es una herida


una herida que habla


y que repite otra herida


porque este rostro se pronuncia como un rostro


sin poder evadirse de sí mismo


parque evadirse es todo un eterno círculo


uno se encuentra al fin sin vuelta posible


y porque no existe la posibilidad de encontrarse


de otro modo




         9


Subo en la burbuja del tiempo


sin sostener la piel


sin empujar su anhelo




solo en el aire del espanto


con los pájaros negros aplastados


contra el cielo




Desplumada la tarde


hacia el otro camino más leve


donde deja su traje el otoño


y las hojas grabadas de inquietud


tiemblan al paso




allí


en su esfera de vidrio


se refleja mi mejor rostro


el más perfecto


el que adivina su muerte




         10


El rostro que ha pasado guarda el secreto


el sin sentido


la imposible razón no admitida


la espalda del momento




La rapidez del aire lo evapora


con el olor de la nada


Ya no ocupa su boca la palabra


y la sed le traspasó los labios


las manos trasparentes


se han comido los senos de la noche


quedando como dos cuencas vacías




Sólo Él camina sin pasar


por su dormida secuencia




         11


El rostro cae como fruto inútil


y el tiempo devora su cola de infinito


el puño marca la encendida violencia


con salvajes fuegos


con heridas que escapan a la sombra


de un ojo decisivo.




Ya nadie rescata su vengativo impulso


y el cuerpo levanta su máscara imposible





jueves, 1 de febrero de 2024

EDGAR POU: Poesía Actual de Paraguay


Edgar Pou –pseudónimo del poeta, editor y agitador cultural Edgardo Cazal Figueredo (Canindeyú, 1969 - Asunción, 2023)– es conocido en el circuito literario alternativo por libros como El Quinielero Patafísico, Pombero Tamaguxi, Hamburguesa de Moñai o Besacaballos. Marcó a fuego el ritmo de las letras y las calles del Paraguay con la música de «Stronito mío», «Mascarón de proa» o «Los tres deseos del niño Pou», por citar al azar solo unos pocos de sus poemas más rompedores. Introdujo, con un pequeño grupo de amigos y poetas under, la movida cartonera en Asunción, que importaron de Buenos Aires, y realizó en 2011 la primera y única Feria del Libro Kartonero del Mercosur. Es uno de los autores incluidos en Los chongos de Roa Bastos (2011), la primera antología de narrativa paraguaya publicada en Argentina. Editó a más de cien escritores como miembro del staff de Felicita Cartonera, dio talleres de escritura creativa y edición y armado de libros artesanales en los barrios populares y las cárceles de Paraguay, abandonó Asunción para vivir en el asentamiento Gaspar Rodríguez de Francia, en Itauguá, lanzó el cedé Guatapu: Voces Poéticas de Latinoamérica (2016) «sin apoyo de fondos económicos terrícolas», y con sus hijos Xavier y Barchi, también escritores, inició en 2017 el proyecto editorial independiente Avagatá Kartonera, que sigue creciendo hasta hoy.




LA CHICA BEBIENDO NIEBLA

no todo lo dèbil es alarmante
como el grillo scracht
que se acalambra sobre los platos negros
cuando una boca se abre
o una herida se cierra
la mirada se agrieta
la mentira de las flores
la errancia del viento
por surcos concèntricos
el beso que se arruga
como un origami reseco
juguemos al desatino de la sangre
el sonido como deseo
salvo la astucia del perdón
todo te serà permitido.



L S D

si invento la envidia me pica la nariz tu ausencia
si lentamente carecieramos de deseo ( torero alucinògeno)
quien abrirà la puerta para ir a fumar
el arroz tumefacto
ahorrarìamos saliva para despreciar
los huesos rosados del flamenco a la deriva
la cola de vidrio opaco
del gato con leche que borra el crepusculo de la taza sinfondo
esa prisa pàlida
o corta la garganta caminada por el sueño pestañeado de la cerradura tartamuda
que no abre el picaporte moco azul cobalto frenesì
si si si
bim bam bum tu coxis
triki traka tu costilla
beibi beibi mitakuña mutante
un dios prestado
me ampara al abrigo de tus pelitos
olha kè glande supurante
cof cof desfallezco como una anguila
entre tus muslos de rotaciòn lenta
busco el amuleto rabioso y a destrozar
las mandarinas orgullosas
de tu ombligo vinilo acuoso
sùbitamente sin diamantes...



LOS INKILINOS DE TAPIOCA

no me me me pidas paz ciencia
te mostrarè el arte del ñahatì
estoy ke digo fato por fiebre
o voy surfer por ese bucle tatatì
es preciso ser un bicho vaga mente come lume
hablar el beneno verde
saber agibiar la sandìa
sacar la mantaraya
meter la mosca torcer la antenita del tukù y : saltar

estoy ke sorbe ke te roe
la uña pizpireta del tukà
estoy lustra ke raska ese yelmo ambarino vino tinto
de la màtix
otro cantarà xicaritas
o le atuzarà el pañal a las golondrinas de adolf becquer
yo ni ahì por las pipocas de la nostalgia
el puxa glande precavido para el vate de turno
ha de haber
- fiambre hubo para todo paladar for ever
yo no sè
yo kiero masticar flores
sufro al pensar ke el destino
puede estancarse en un florero
sufriremos en cuclillas entonces como un pombero
yo no kiero money mormòn estreñido
sorpresita caravieja de estornudo
este mabo tejuruguai puede borrarte la raya del culo
yo yo no kiero luz solo bebo pus
yo no kiero talco yo no kiero sal
yo no sueño
yo no tengo plan
yo no kiero ke me coja el presidente fulano de tal
solo soplo
en la naris de la iguana
chupo la teta de una rana
tengo un millón de abejorros en la bragueta
te hare estallar mi semen como pique
urucù yugulado es lo ke kiero beber
yo no puedo encestar yo sè firmar
yo kiero espuma ni buscapie
ni esa jabalina ni harta elocuencia
yo no kiero power solo kiero primas
she arekò la kunuù
she arekò la kurundù
she gregorio, she la taravè passenger.......

miércoles, 31 de enero de 2024

MÓNICA LANERI: Poesía Actual de Paraguay

 


Mónica Laneri. Escritora y periodista de Paraguay (1971). Pertenece a la Generación de los ’90 de la poesía paraguaya. Se graduó de actriz en la Escuela de Arte Dramático del Instituto Municipal de Arte de Asunción (EMAD-IMA). Cuenta con cinco poemarios publicados: Versos Horizontales, 2001; Eras Dios y te hice Hombre (versos de una Magdalena desnuda), 2003; Versos para un Hombre Ocupado, 2004; Razón Psiquiátrica, 2016; y Divague Interruptus, 2017. También publicó el poemario Copulario con la Editorial Felicita Cartonera, en 2010. Es autora del blog “Un graffiti más en la pared” (www.monicalaneri.blogspot.com) a partir del año 2007. Sus creaciones forman parte de antologías y revistas literarias nacionales y extranjeras. En el 2017 su poemario Divague Interruptus recibió una mención de honor de parte del jurado del Premio Roque Gaona, organizado por la familia Gaona y la Sociedad de Escritores del Paraguay (SEP).

Selección por Gladys Mendía.



El día del día pasado

Un día será lo que seamos,
y también lo que fuimos.
Amanecerá como si fuese día,
del día pasado,
un día recalentado.
Y terminarán las preguntas
que solo corresponden
a nuestras incertidumbres.
Porque del no saber se nutre
esa magia de la vida
y ese misterio de la muerte.
Seamos lo que seamos,
un día seremos lo que somos.
Ese día,
el tiempo parecerá un juguete:
destruyéndose en nuestras manos.




El tercer domingo de junio

Pasan los años
y te parece que pesa menos…
Son recuerdos,
casi como una película…
fragmentos de alguna vida ajena…
o alguna no vida…
Pasan los años y comenzás a creer
que todo ha pasado…
La vida te dio y te quitó…
La vida te dio y te mató…
y se fue…
con la mayor parte de tu inocencia…
y con toda tu perversa fe en el “statu quo”…
Se fue y te mostró que todo cambia,
que hasta las piedras se transforman…
y con el correr de días y años,
una nueva lección
te acerca:
el sentimiento también cambia

se transforma…

Y luego,
cuando parece
que ya te acostumbraste…
que ya no duele…
que es solo la dulce dicha
del pasado…
es cuando llega,
como cada año,
el tercer
domingo de junio….
es entonces,
cuando, poco a poco,
y hasta subrepticiamente,
comenzás a sentirte
huérfano…




El bar de mi barrio

Regresaré
al bar de mi barrio,
a mis viejas canciones.
Cambiaré una bien fría
por una coca.
Cambiaré mi humo propio
por cigarrillo ajeno.
Me concentraré en los
zapatos sucios
del tecladista,
en el cinto blanco
de mi cantante,
en las baladas
que me emocionan…
Recordaré
quién soy,
de dónde salí
y hacia dónde iba…
Recordaré
que puedo desandar
caminos
para reencontrarme.






viernes, 24 de noviembre de 2023

MARÍA EUGENIA GARAY: Poesía Actual de Paraguay


MARÍA EUGENIA GARAY (Paraguay, 1954). Escritora, autora de una prolífica obra literaria. Durante su larga carrera en la literatura, se aventuró en la narrativa, la poesía, los cuentos, las novelas históricas, las novelas policíacas y las historias infantil-juveniles en lírica y prosa. Practicó el periodismo de forma independiente. Ha publicado hasta la fecha 51 libros, 16 de ellos de poesía. Varios de sus libros han recibido diversos premios y menciones. Algunos de sus poemas han sido musicalizados y fragmentos de sus novelas históricas han sido dramatizados. Es Miembro Fundadora de la Academia Literaria del Colegio Teresiano y de la Sociedad de Escritores de Paraguay. Su nombre aparece en las principales antologías de la literatura paraguaya.


AQUEL MÍTICO FRASCO DE ALABASTRO


I.-Yo soy la de Magdala


Yo soy la de Magdala, la de los ojos glaucos

y las manos que hilvanan los ignotos misterios.

La que luce en el pecho el abalorio mágico

del corazón intacto hecho cáliz de fuego. 

Como un estigma llevo cicatrices ciclamen

de un amor que en la hondura 

violeta de mis ansias

se convirtió en resabio de luceros.


Yo soy la de Magdala, la injuriada, 

la señalada, la vilipendiada.

Dice de mí la muchedumbre inquieta:

“allá va esa mujer torrencialmente bella,

hecha de atardeceres ariscos, de dunas escarlatas

y de altivas lloviznas del color de las penas.

Allá va esa mujer, cuya hermosura 

hace palidecer a las mismas quimeras.

Segando el aire quieto de la tarde

con su fulgor de lámpara encendida

con su mirada glauca, donde el ovillo añil

con el que el tiempo teje la inextricable duda

se transforma en cadencia de certezas”


Yo soy la Magdalena, abrumada de auroras taciturnas

y el rojo vendaval de los ponientes, que a veces

se entrelaza a mis caderas.

La de la piel de nácar y gaviota,

donde la luna emerge cada noche, 

desde la hondura de antiguas tristezas,

desde las ansias de este amor silente

que me desgarra el alma en sus riberas. 

Me aferro a la esperanza de ese hombre

que dice ser un dios que desconozco

y por él soy capaz de derribar los muros que me cercan

y de llamar hermana a la serpiente,

o de acallar las voces más adversas.

Yo soy la Magdalena, la de los ojos del color del tiempo,

la cabellera umbría y la fragancia a sándalo

donde gravitan estrellas ausentes,

con los lazos magentas de esta pasión secreta.


Recodos desvelados de mi piel, buscan sus manos

de huellas milagreras, y esta hoguera incontenible 

de mi boca, delira por el beso de sus labios lejanos

porque detrás del dios, presiento al hombre

que vencerá los ritos del sepulcro

y al borde de los días que nos cercan, 

podré amar sin la pausa de la muerte,

en esa eternidad, brumosa y azulina

que, como hijo de un Dios,  él nos promete,

después del musgo, la piedra y los cipreses

en aquella comarca sin confines,

donde el tiempo invisible, no atraviesa. 


II.-Pasionaria desnudéz


Yo soy la Magdalena, cuya belleza envidian

las mujeres de Nínive, las rosas carmesí de Nishapur,

la vasta resolana de Megido y, el fulgor infinito

de la noche estrellada sobre el golfo de Menfis

donde en hosco torrente se desbarranca el cielo.


Soy la mujer, violenta, vital y apasionada 

a la que siguen mansos los tigres opalinos del desierto. 

Ante mí empalidecen las auroras 

y el guerrero insensato vacila en la batalla

para rendir su secular espada ante mi altivo paso, 

sensual e indiferente, en la casual penumbra

del incienso, la mirra y los espejos.  

Me han obsequiado los jades de Damasco, 

los cofres del saqueo de Persépolis,

y las perlas cerúleas del Tirreno.  


Ante la pasionaria desnudez de mi piel

donde la luna ahueca sus fragancias de plata

y se florece en nardos mientras vacila el tiempo,

gravitan como sombras los amores

que entre las galerías del pasado

me recuerdan quien fui, antes de conocerlo. 


Para mí no se han hecho los turbios vaticinios

ni las imposiciones, ni el tiempo trashumante,

ese que desde el polvo nos acecha agorero. 

Para mi corazón, tan solo existe

el abismo si pausas de sus besos inciertos,

la hondura de sus brazos, el manantial agreste

que anida sus secretos, el fuego que adivino

en su mirada, y este amor imposible, que no cesa

que atraviesa los muros que lo cercan, 

e insensato se aferra a la esperanza,

que desafía al destino prefijado,

y pretende dejar afuera al tiempo.


III.-Túnica de amapolas


Yo soy la de Magdala.                                                                                                                             

La bella, la envidiada, 

porque el Maestro Supremo

ha ungido con el agua del Jordán

esa melancolía añil de mis desvelos.

La que renace intacta

después de la calumnia y el destierro.

Llevo un vestido silvestre de amapolas

rojas como esa sangre transida de desdichas

que indomable y rebelde aún bulle entre mis venas,

y subleva a los días que me ha otorgado el tiempo.

Los cabellos al viento destrenzados de estrellas,

la piel resplandecida en resolanas,

y en el pecho anidadas

dos palomas de amor estremecidas,

que desnudas de hastío

anclaron en sus playas desoladas, 

allí, entre pescadores y barcas y silencios.


Solo tengo esta vida para amarlo

con mi locura incierta y la certeza

de saber que está envuelto en el misterio

por ser hijo de un Dios que desconozco.


La umbrosa eternidad nace de sus palabras

y en sus ojos fulgura entero el universo.

Hay quietud de remanso en sus pupilas

y una pasión antigua y redimida

asoma transmutada cuando en Él reconozco

los arcanos secretos que atesoran

los códices cobalto del desierto,

esos que rigen a las tempestades

que inventan de la nada los milagros

y logran que se suelten las amarras,

para desafiar a la implacable muerte

que se cierne certera, 

detrás de los olivos de los huertos. 


Solo tengo esta vida para amarlo,

y para que Él me escuche,

me refugio en la orilla de sus sueños,

e hilvanada a mis ansias escarlatas

llevo su voz, sonoro pentagrama

burilado en la arena del recuerdo.

Llevo conmigo su rostro inconfundible

el regusto salobre de su piel, el calor de sus manos,

y ese mensaje extraño sobre un Dios infinito

que en las noches de insomnio que me agobian

logra que me florezcan los confines del alma,

que antes de conocerlo, se encontraban resecos,

como flores de cactus desoladas

en la arena sin fin de un gran desierto.



miércoles, 3 de octubre de 2012

GALISTA. POESÍA ACTUAL DE PARAGUAY


Gabriela Analia Arcondo Closs (Asunción, Paraguay 1993) Cursa el segundo año de la carrera de Psicología en la Universidad Católica, se dedica a la poesía desde los 13 años. Tiene dos escritos en un libro llamado Tinta Nueva III publicado por la R.E.A.L (Red Estudiantil de Academias Literarias) que fue lanzado en el 2010, “Historia Delirada” y “Ave Enjaulada”.  Colabora en una pequeña organización sin fines de lucro llamada Elfos y Duendes S.A², donde cada cierto tiempo se lanza un mini folleto con creaciones hechas por artistas paraguayos que no son muy conocidos. Lleva el seudónimo de Galista (combinación de algunos de sus apodos).

Selección por Gladys Mendía



Claroscuro

Entonces no importa
La forma que nos miremos
Por última vez
Sólo viajas
En los recuerdos
Que quedaron en tu mente

Y no importa
Yo sólo seré fugaz
Como los pasos
Que dimos
Por alguna taza de café

Pero pintaré todo eso
De múltiples colores
Para que no olvides
El aroma de jazmines
Que brotaron de tus cabellos
En noches de luna francesa

Y ese faro que alumbra
Tu espera
Tocas madera
Te marchas
Y yo leo cada palabra
Fuera de la luz


“Tarareo tu nombre en silencio cuando chocan las luces”



Mi Igual

Insensata noche
Que se puso a nadar
Para buscar el amor
En los poemas que roen
Los talones de Morfeo

Los sonidos
Enloquecen al ser
Mientras este se convierte
En una bacteria para lo que ve

Conectando los circuitos
A los cráneos humanos
Cancelando el juicio
Así el grito
No sale disparado

Aunque no estén
Te observan
Desde ahí
Estando alejados

Te concentras en el monitor
Para no creer en el amor
Aunque te den un beso en la mano
Las perdices salieron volando
Justo en el acto

Divagues a media noche
De esta mente absurda
Preocupando a su espectador
Que no dice ni “mu” de musa

El estridente sonido
De su alma difusa
Que precipita a la flor de alelí
Dentro del fogón
Que antes creaba versos

Cierras la maldita ventana
Para que nadie observe
Mientras buscas desesperado
Unos zapatos de goma

Sin nada que decir,
Los versos quedaron dormidos
No puedo ir a despertarlos
No deseo más huir
Ya hay manchas en mis medias

Estas harto de que te alineen
Con esas tonalidades
Esos colores
Aquellos observadores

En otro país
Alguien pregunta por mí
En este juego de vaivén
No me miras, no te ves
La respuesta está al revés

Todos cambian de ideas
Otros no comprenden la pelea
Siempre son dos
Siendo que son la misma pieza

En las redes de las cajas
Hablando con criaturas inanimadas
Sobredosis de café
Para seguir perdido en la telaraña
De las mentiras hechas palabras

Quiero volverme en pesadilla
Para matar tanta hipocresía
Con balas hechas de lápices
Acabando así a la tiranía

Desprendiéndome ya de lo real
Tu sonrisa ya es efímera
Mis besos ya no satisfacen
Y la flor muerta me mira
Riéndose de mi agonía

Corto circuito mental
No hay tinta
No hay palabras
El poeta ya no es humano
Es una maquina con teclado

Buenas noches
A las 6 de la mañana
Los versos dormirán conmigo
Hasta encontrar la palabra exacta

Lo siento
Es que te amo
Siendo iguales
En ser opuestos.


Pájaro Cantor

Tú,
En medio de mi silencio
Cierras los ojos
Tarareas el nombre
De lo que alguna vez
Fue mi voz

Ella,
Gira en nuestro entorno
Mientras titilan sus ojos
En la ciudad
Dejando escapar
Nuestras cabezas

El,
Deja en libertad a su voz
En medio de la noche
Que se presenta
Tibia y serena
En medio de nosotros

Todos,
Persiguiendo cada salto
Extraviado en el vuelo
Que dejo la tinta
Danzantes
De las tres lunas

Yo,
Pretendo que no lo sé
En medio de mi imaginación
Que fueron
Nada más que tus cabellos
El recuerdo del pájaro cantor
Aprendiendo a ser feliz.

Galista




domingo, 23 de septiembre de 2012

PATRICIA LÓPEZ. Poesía Actual de Paraguay



PATRICIA LÓPEZ (Asunción, Paraguay, 1990). Estudia psicología en la Universidad Nacional de Asunción. Considera a la escritura como la más hermosa de las artes del fingimiento y las máscaras. Va por la vida en prosa accidentada.

http://cronodependencia.blogspot.com/ 

Selección por Gladys Mendía


*

Hasta la lluvia tiene más de ser que yo misma


ella que habita en tantos mundos, se impregna


en la piel de cualquier vagabundo y lo respira


ella haciendo eco entre los pétalos de una rosa moribunda


ella que vive en el vuelo de algún cardenal


ella que se burla


ella capaz de producir esa primitiva sinfonía entre el follaje


del más perdido sauce llorón


ella que en vano intenta limpiar el mundo


ella que toc, toc, toc sobre una canaleta, invitándonos


a bailar sobre sus versos que quedarán cuando nosotros


ya no estemos,


cuando contentos nos ahoguemos en sus charcos



*

La noche desnuda se quiebra


en tu nombre.


Fugarme en tu carne


mientras el tiempo se quema,


mientras agoniza el nosotros,


esos desconocidos




*

Abrirse

los párpados que

quietos titilan

en la noche ciega

entre pesadas

cartas de olvido

no hay tiempo,

nos queda inventar verdades

cerrarse y tratar de

moverse



*

humanidad de corazón lesionado y

labios agrietados

aún rezamos

como si Dios tuviera alma



*

Espero la señal y me arranco la piel con los dientes,

huir de mí para salvarme.

Porque es hora,

aunque el tiempo no exista

y ruegue por cinco minutos más





miércoles, 25 de julio de 2012

ANDREA ARECO: Poesía Actual de Paraguay


Andrea Areco (Asunción, Paraguay, 1989). Estudiante de periodismo. Participó de un taller literario en el 2009, el cual culminó con la publicación colectiva del poemario “Doce”. En el 2011 publicó algunos poemas en la revista Tren Rojo de Asunción.

Selección por Gladys Mendía


Realidad



Visto despeinada,

De tierra morena y viva

Guapa y  tosca

Desnuda de brillos

Firme                     

Expresiva

Parda de sol.

Pero a veces

Me disfrazo

De lo que crees mujer

Para que no te pierdas

En cuestiones vanas.





A veces.



Me someto

Y el insomnio escribe.

Pasa

En el día

En la tarde

En la cama

En la psicosis

Y muy a veces,

Pero ni tanto,

En la noche.





Aire



El aire es gratis,

El viento

Es privilegio

De aquellos que viven.







Precipitación



Ya no voy a atacar.

Los silencios

Serán revueltas

Y las miradas

Santas guerrillas.







Sin título



En el armazón

Una ranura

Y es inevitable

La luz

O el cálido estruendo

De tu sonrisa

Cincelada.





Sin título

Una ciudad

atardecida

recorre

a los transeúntes.

No escampa la gente.




Playa

Tres días

de sol

Y el cuarto

ya es el vértigo

vértigo

de caer

parida

al océano.

lunes, 15 de agosto de 2011

ERNESTO CENTURIÓN: Poesía Actual de Paraguay

ERNESTO CENTURIÓN (Asunción, Paraguay 1980). Estudió en la Escuela Municipal de Arte Dramático de Asunción y realizó la Licenciatura en Letras en la Universidad Nacional de Asunción. Desde muy temprano escribe sus primeros poemas, participó en encuentros de escritores y festivales de poesía. Sus trabajos son inéditos. Actualmente vive en Alemania.




Palabras de guerra y paz

Bombas inteligentes, verdugos del imperio
Asesinos de pueblos, destructores de la vida, la paz, la humanidad
Y si mis ojos se levantan para mirar el rostro del asesino
De aquel militar oligarca, el que hizo desaparecer a personas
Y no pensó jamás que quedaría la mirada del pueblo
Acusándolo,
Y si cerrara los ojos a los hijos de las calles, de las miserias humanas
De la ignorancia y la mentira,
Sería un paria arrastrándome como un insecto inofensivo
Que se alimenta de la podredumbre social
Si abriera los ojos a las guerras de independencia que hace doscientos años
Aceitaron la historia de nuestra América,
Y pusieron los cimientos para la construcción de la patria nueva…
Y forjáramos las sendas de Pancho Villa, Martí, Sandino
Para construir las carreteras iniciadas por los desaparecidos de estas tierras
Por la genocida guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay
Y descubriéramos la cara del imperialismo que destruyó el continente a pedazos
Con sus políticas de dominación…
Y por fin nos reconociéramos a nosotros mismos
Hijos de las selvas, los desiertos, las montañas y los mares
Si llegáramos a despertar como un volcán de riquezas naturales
Y amarráramos bien fuerte nuestras fronteras hasta hacerlas desaparecer
Por fin el sueño no tan lejano será nuestro
Y el futuro sembrado de unión, solidaridad y fraternidad
Romperá las cadenas que nos atan, más aún
Nuestra historia no será solo la nuestra, sino que se propagará
Por el mundo entero
Como un tesoro escondido en estas tierras
Celosamente guardado por los pueblos originarios
Y generosamente esparcido por el mundo
Para no hacer solo una patria grande sino un universo de paz…


lunes, 8 de agosto de 2011

JUAN OSMAR LEGUIZAMÓN: Poesía Actual de Paraguay

Juan Osmar Leguizamón Avalos Nació en la ciudad de Capiatá, Paraguay, en marzo del año 1980. Es egresado del Instituto Superior de Bellas Artes, donde estudió Teatro. En su etapa de formación escribe obras teatrales. En el 2008 viaja a Bolivia e inicia la escritura narrativa y poética con la antología Poesía tóxica. A partir de su experiencia con las personas que conviven con VIH escribe la colección dramática denominada Territorio azul, Invierno laboral y Contactos positivos con la misma temática. Regresa a Paraguay y confecciona una serie de obras teatrales y una novela todavía inconclusa. Sus obras no han sido aún editadas.
Actualmente trabaja en el Vice Ministerio de la Juventud, desarrollando talleres de teatro, en centros culturales de la ciudad, en barrios y asentamientos, con la finalidad de llegar a jóvenes que no pueden acceder a actividades culturales y formación.



Hades
expiración, ultimación, extinción,
óbito, defunción, término,
aniquilamiento, trance, fin,
finamiento, partida, jornada,
ruina, fallecimiento, transito,
caída… estoy llegando,
nacer…


Pobre
al compás de la miseria, los niños
hambreados,
jugaban al banquete de la última
cena.
Los perros babeaban sobre la prostituta
de Tarsis.
Cada noche, con el dolor de la ignominia
se excitaban.
Mientras sus hijos abortados esperan
el responso….de la vergüenza y el
oprobio.
Perros altaneros, con el dolor de
la rabia, arrancan un pedazo de sus
pechos…
Para niños dormidos, en las esquinas
de los cementerios… el juguete
olvidado y las velas derretidas.



miércoles, 3 de agosto de 2011

JORGE LEGUIZAMÓN: Poesía Actual de Paraguay


JORGE LEGUIZAMÓN Director teatral y escritor. Nació en Fernando de la Mora, Paraguay, en el año 1980. Realizó sus estudios de Artes Escénicas en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Asunción. Participó de varias obras teatrales como actor y director. Escribe poemas desde hace varios años, todos ellos inéditos. Actualmente trabaja en la Secretaría Nacional de Cultura donde desarrolla sus habilidades artísticas y literarias en busca de una sociedad más justa y solidaria.


Posposición

Precipitado caigo en un sueño extasiado
sombríos pensamientos pueblan mi memoria
veo oscuros árboles calavéricos, inmóviles
penetra el seco polvo del oprobio mi epidermis.

Un espectro está bailando en la azotea
sólo, único regocijado en la llovizna fina,
y un frío viento que perfora habitaciones
trae consigo maldiciones góticas.

En la estéril gruta del afán mi cuerpo
afligido arrastra una sutil condena
no hay salida cierta sino aquella pugna,
hecatombe ruin que lleva hacia la ruina.


Invernal mi alma, curda y disonante,
me inyecta proezas de desasosiego
profano mi cuerpo burdo y desvelado
avivando máculas en mi interior.

Busco la maleta como por inercia
con pánico intento zarpar de mí mismo
y el lírico heraldo de voz seductora
pospone mi viaje una y otra vez