jueves, 9 de julio de 2020

NADYA M. ECHEVARRÍA QUIÑONES: Poesía Actual de Puerto Rico



NADYA M. ECHEVARRÍA QUIÑONES (Peñuelas, Puerto Rico 1984) Poeta, editora y educadora puertorriqueña. Autora del poemario Curas Insurrectas (2018). En la actualidad, forma parte de la editorial puertorriqueña Gato Malo Editores y de la Generación del Atardecer Presenta.

Selección por Gladys Mendía



COMO UNA NAVE QUE SE HACE A LA MAR

de espaldas a una luna brillante
mecida en la noche
nace una ruta directa a un sueño
mira en su sombra
lugares con luces neón
sacudir la aurora en su vientre,
días ocultos bajo agua
días sin sobres permanentes
días que sobran sin labor;
lo que remunera una sombra
es la codicia perenne
a restituir un vacío, sin perdón,
sin pedir, sin endeudar.

hay una historia mecida en la noche,
hace una ruta directa a un sueño.

mil bailes bajo una noche estrellada
entre luces de neón, sombras de gente,
sobre ella un planeta refracta
días en que respira harta
días en que se celebra y basta
su sombra para navegar a un mar
desde un río en la ciudad
con música vibrando, sube el ancla
comienza
una nueva canción.






TELÚRICO

hablaba en casa de mi tía
sobre especias
adivinaba sus potes
sin nombre, perejil, orégano
órdenes de sabores
ella me regaló recao
me incluyó de su tierra
esa que tiembla
desde hace tantos días
solo dejé una conversación
ahora vuelvo con olores
tierra que temblaba
me regaló también cilantrillo
ropa y una paleta
de chocolate.





EN MEDIO DE

una isla, un espacio
exhala su verdor
hasta el temblor
un ahora irrespirable
se ha interpuesto, caduco
carece de sí mismo
el inhalar con fuerza
movilidad pal aire
que abandona cuando quiere
pensamiento de vuelta
ahora quiere grito
llenar su latitud con algo
que repite y repite
y que se queda,
algo así como respirar
de rabia, pues es lo que se tiene
aparte del aire.






EN LA EXCEPCIÓN

duramos
en tempestades
hablamos, reímos
en conexiones centauras
pernoctamos
en la sombra de lo que nos mata
nos miramos
estamos en la gravedad
de lo imposible.







INUNDACIONES

 ocupo una casa silvestre en mi memoria
 el tiempo mantiene sus paredes erguidas
 mi corazón late y le dedica sus ventanas
 hago techo de recuerdos, sueño con muertos
 resucito un poco de pasado,
 como una quebrada crecida cercana
 a la puerta de atrás, un abanico gira
 con ellos los minutos de un reloj
 que no sé si se desgasta,
 si muta, si me rasga
 con sus aspas minutos que riegan el aire
 en una casa en la que respiro,
 que no ocupo
 si no es para escribirme
 o repararla.







MI FANTASMA EN RELIEVE

Esperaba el momento intacto
de un maquiavelo a las rocas;
minutos en fuegos bajo ondas tropicales
La noche húmeda
refractando en la densidad
de un derroche
de miradas azules
llegando a la bahía
Centelleo
el enjambre vegetal,
detengo un momento la afluencia
y ya mi alma se recuesta
adornada de playas
revividas una a una entran
con el sonido del viento
Imagino

una mirada negra centelleando luz
Tu aurora bañada en sombra
y la boca dibujándosete prendida
en sangre

Brisas con sal aguijonean este reloj,
y a mí se me exilian estrellas traviesas
para conjugar tan ebrias de tiempo

devastación, con humo cómplice
arropando este compás
de ánimos crecidos
de nombres anhelados
Isla fractal
Me navegas noctámbula
desde este puerto de verano
Cenital galáctica, te nutres
en floraciones de espiral
girando en la palabra herida
flameante filo de partículas
fantasma que tras mis ojos
dibuja volcanes metamorfoseados.








GLOWING SHIPS

Rompe en pedazos un papel para hacerlos volar en la carretera. La mirada absorta no se propone verlos cansarse por el suelo. Cambia de dirección hacia adelante y abajo; observa una nueva hoja y, sobre ella, camina y a la vez tiembla el bolígrafo que, sabes, le queda poca tinta.
Me propongo resolver un solo problema en mi vida, uno solo, y soy responsable de esta tarea en cada sonido que se dispersa dentro de mi cráneo. Escondida en el silencio, me escribo, y es conmigo que conformo una red de canciones medrosas en mis tardes.
Las metáforas se encandilan mejor en movimiento; prismas de colores disueltos como flores en el aire flotando, explotando en la oscuridad.
Hacer un pacto con la luz: los pensamientos descritos en trazos. Pienso en la noche, en el sentido en que olvido el día. Hago lugar a esta figura que danza desde una nave frente a una niebla, insumergible.
Nashira a lo lejos; el espacio se cirnió al espíritu y en su movimiento, la incandescencia de una nave
terroríficamente aumentaba y desaparecía volviendo siempre, cada vez más lejos.
Fotones de luz reverenciaban esta oscura parte del cielo, parpadeando ahora en rojo.
Avanzabas en la jungla celeste en ruta transversal, hacia la mañana.






CELAJE DE FUTURO

me retransmite, sin claudicar
respira en mi hombro
arrebato de aire y fuego
conspira en hálito de hedores plurales
en sus huesos un frío extremo
se ofuscan con sus esporas de hongos
y en la cercanía las inhalaban en sus palabras
palabras en secuencia dilatadora
de otra especie que me depreca
era un asco y renuncia, hay sueños de rechazos
ruegos y pedidos con insistencias
un denuedo de urgencia
de isla nueva, sin sentencia de muerte.







APOSTA

con gozos de resurección

a discreción
y al asedio
mi juicio y sus reservas
repliegan cargas de luz
desembarco a mi propio rival
hay estado de sitio en algunas aceras
hay columnas de fuegos con bandera blanca
a voluntad desmovilizan y cercan
tantum ergo
ahusar el infinito entre unas cejas
aguza el espinoso ángulo que se quiebra
maitines, tu hora canónica
plegaria a las ánimas turbadoras
toques del alba
tiempos sidéreos
salud, gloria, poder y bendición
aquello que de uno y de ambos procede
honor le sea dado
así sea.






LA OCASIÓN CRECIENTE

Acá se asienten ocasión
y la crueldad creciente según el sol
asume que se oculta.
Es mía la nueva arqueología de guiarme,
la nube y la máscara antigás
gravedad de luna nueva.
El algo de insistir, instinto movedizo
como ruinas silentes en la avenida.
Hay adiós leves como suspiros antes de un olvido
de cosas,
de causas nunca.






ACUERDO SUBMARINO


navego un abismo
ontológico, siglo y siglo
contra sigilos...
ronda esta embarcación
entre reactores e inversiones
genera conceptos
-empresa pública-
de activos sin ingresos
fase a fase
paga pensión
hasta la noche oscura de un mundo.
una partida con las de ganar:
otro año
y medio plan
de desarrollar fe de erratas
si al deshollinar la pipa
mancho el contrato de mi muerte;
acuerdo firmado.
con estas herramientas de un sistema
que no compensa
mi inscripción sin otra divisa
que un canto
que compite con mi deuda;
transición al agua internacional
que me adquiere
sin mi análisis, sin cifras
sin reservas.
con lo que especulo sin rendirme
en lo inestable
no en otra producción que esto
en que me fijo, nacionalizada,
en mi subida con caídas cotizadas
con el mercado gobernado
con mis puntos consolidados,
crisis a crisis.
jugándome esta partida
desde lo insignificante,
pero al final, me interesa demasiado
otro futuro, pocas veces difícil de predecir:
tigres y moscas vuelan
sobre la materia prima desplomada,
bajada en capacidad;
políticas antiguas contraídas
tras lograr su máximo, desperdicio, sin ritmo creciéndose
-sobre el robo-
en su transformación dorada
de consumo, de compras, con inconvenientes
de esferas traslúcidas,
de delitos impagables
sin veredictos y sin ley.




CANEO ARGUINZONES: Poesía Actual de Venezuela


Caneo Arguinzones (Caracas, Venezuela 1987-2014). En el año 2011 obtuvo el Premio para Autores Inéditos de Monte Ávila Editores, mención poesía, con el libro Zoo: anatomía del insecto el cual fue publicado en el año 2012. Miembro fundador del colectivo de poesía “Las Fulanas Esas”. Sus poemas han sido publicados en Voces nuevas, 2004-2005; La mujer rota, Literalia Editores (2008); Nueva poesía hispanoamericana, Lord Byron Editores (2009); Rosa Caribe (Venezuela-Cuba) en La Mancha Editorial (2011), Las chicas van al baile, Casa del Poeta Peruano (2012), Poemas de insomnio y lluvia (Fundación Editorial El perro y la Rana, 2013), y Versos di-versos; antología de poesía sexo género diversa latinoamericana contemporánea (compiladora junto con José Zambrano; El perro y la rana, 2013).


Selección por Gladys Mendía de Zoo: anatomía del insecto



Memoria




Tozudo escultor, talla mi rostro, desfigúrame.




Murmullo




Sé de tu lecho en mis sienes, vuelvo los ojos y te encuentro torpe enredado a mis meninges.
Es que te he arrimado a mi locura, me he desquiciado en poseerte.
Ya las voces no me preguntan dónde hallarte, cuál tu nombre.
Ellas conocen mi tormento, tu dorso erecto y sordo silencio.






Bozal



Perversa sensación herirlo
cada carne tibia desvela
mi llama-conciencia

Huele fresca

Se revela como manjar
desangrado

Poseo mis colmillos tras el bozal de la duda

Mi libertinaje se ha desvanecido.
Intento a rajas controlarme,
Llevarme a la inanición,

abandonar la mueca.






Simbiosis




Vi mi seno en tu boca
mi seno lácteo, pálido, acuoso.
Vi tu boca oscura tragarlo
Vi tu labio inflamado de deseo
y mi seno invertido.

Sentí ansias, ansias carnívoras y devotas.
Sentí tu piel en contraste con la mía
y tus ojos yermos.

Sé del abrazo y esta pausa informe que poseo.
Sé de ti a mis anchas,
cuando envuelta en tu enormidad te contemplo.

En silencio he pronunciado tu nombre
porque has habitado aquí dentro.






Media esfera

a Roberto Albarus


El litoral compone la espesura
donde pierdo la noción
entre agua
y aire.

Brota condensado en la altura el dibujo,
da forma a mi cabeza,
hasta dirigirla a otro espacio.

Distingo entonces la media esfera de la que soy víscera
y aquella que me prendó a la fantasía.

El hallazgo se hizo materia
con sabor y temperatura.

Viene la idea de la aprehensión del sujeto,
inacabado espejismo de rostros disímiles

y se agota la añoranza,
comprendiendo que el paisaje se transforma
y el premio queda en el recuerdo,
sin rostro
sin sabor
en la espesura.






Evaporarse




Puede que el descenso no contribuya a disminuir la pesadez de mis párpados
por el contrario, traza mi pupila de una densa armonía
hasta cobijarla el cansancio.

Haber retrocedido al abismo ha convertido la continuidad
en una festiva alabanza,
pero ida y queda
la muerte tantea un secreto regocijo:
La partitura de la ausencia,
mi trayecto,
silueta elucubrada
mientras caminaba despierta.

Agotarlo todo,
sumirse en la hechura,
avivar la candela hasta carburar.

Caer
no sacia esta silente delicia
por desaparecer.







De Dios bestia




Conservo un altar doméstico, me encariño con la bestia
hasta predecir la aparición
de su ponzoña

—Criadero de larvas, sacudes tu cola alentándome,
con mandíbulas
prensas mi parásita
postura.

Saturada
escarbo dentro del pelaje,
saciada de espíritu,
preguntando al espacio:
¿A qué animal pertenezco?


¡Se sacude!







Hueca




Comprendí una vez más, los hoyos que me traslucen.

La locura ocupa la opacidad en mí.

Caída
en el agua

                        Burbujeo

Cariada

                                   Burbujeo

Burbujeo Sumisa con el sexo expuesto

Profunda

                        Burbujeo

Cadavérica alimaña que se me hunde,
expiando la culpa en un hilillo de aire.





  
Concha




Vuelvo queda a la víscera de este recuadro.
Supe de mis bestias cuando a gritos resquebrajaba mi cráneo.
Hundí profundo los talones para retornar sobre mis pasos,
poco recuerdo de mí y el horizonte, la nuca, se me ha volteado.
Ahora avanzo en retroceso, esperando retomar la memoria de mi blando centro.
De espaldas, retornando a este cuadro de nuevo.