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lunes, 19 de septiembre de 2022

GEORGINA RAMÍREZ: Poesía Actual Venezolana



Georgina Ramírez, nació en Caracas, Venezuela, en el año 1972. Actualmente reside en Santiago de Chile, es escritora y editora. Ha publicado: Piel de Durazno (plaquete de poesía) Taller Editorial El pez soluble; Lo que calla la noche, Ediciones del movimiento; Daño oculto, Oscar Todtmann editores. Creadora y directora del movimiento cultural La Parada Poética.

Selección por Gladys Mendía del poemario Postales de Georgia (LP5 Editora, 2022)

EL RECUERDO INCLINADO DE PISSA

Espera paciente

al amante

sus ruedos

ajados por el tiempo

guardan el secreto de Galileo

Cuerpo dúctil

que abraza sin premura

transpira los años franqueados

Amada has sido entre todas

más que ninguna

vestigios en los rostros atónitos

que te ansían a su diestra

perpetuando el encuentro

sobre la mano

urge la reverencia a tus pies

sorber las letras que caen de tus ojos

tornar la vista siempre a tu recuerdo

y erguirte en un poema.

TENERIFE

El canario quiso ser ave

debe conformarse

con ser isla.

La ciudad está en mí como un poema

que no he logrado detener en palabras

Jorge Luis Borges

BULNES

Recorro la ciudad como tu cuerpo

comienzo por los olores

me detengo en el ruido que hacen mis pasos

De momento se me antoja

andar a tientas por su espalda

y hacer camino

Puedo conocer todos sus rincones

y hacerme temblor

en cada una de sus esquinas

lo mismo que sobre ti en la entrega

Hoy arde esta ciudad entre mis manos

y de súbito el deseo.

Escribir el dolor

para proyectarlo

para actuar sobre él

con la palabra

Chantal Maillard

A MODO DE ARTE POÉTICA

No me gusta nombrar

la flor en el poema

me empalaga su aroma

de amor recién hecho

Ustedes quédense con las rosas

poetas

A mí

déjenme la espina

el olor a sangre

la herida.

PIEL DE ASFALTO

He ido disolviéndome

para que esta ciudad no me duela tanto

He dejado de llamar niño a sus parques

sudo en el revés de mis formas

y apresuro el paso

-esta vez llegaré a casa-

me digo

mientras invento

la forma del equilibrio

No me engaño

sé que todas sus noches

tienen algún perro que aguarda

por el mordisco

aun así

camino sobre su lomo cansado

volteo a ratos

vuelvo a llamar pájaro al canto

me pregunto si en su sombra

cabe tanto suelo

y piso

Quizá deba guardarme

para ese infarto

que llegará a las tres de la mañana

mientras la ciudad duerme

con el regazo hinchado

por sostener tanta muerte.

CONFESIÓN

Intento escribir el mundo

para que duela menos

y el poema no se resiste

Pero queda la herida

el país en carne viva

ardiendo.

MIOPÍA

Voltear la mirada

para no ver el hambre

sin sospechar

que la llevas dentro.

MAIQUETÍA

Suelto el país

emprendo vuelo

con las alas adheridas

a la tierra

Es líquida esta despedida

charcos de agua incapaces

de mirarse a los ojos

Somos demasiado líquidos

en este adiós

porque mi país también es agua

y se hunde

se ahoga dentro de sí

la barbilla pegada al pecho

el cuerpo todo hecho ovillo

no hay otra forma de salir

no sé soltar de otra manera

Mientras dios

sentado a la derecha de sí mismo

observa su creación

descreada

y limpia los huesos crucificados

del hijo

o del país

que a fin de cuentas

están hechos a imagen y semejanza.

EXCESO DE EQUIPAJE

Llegas

Pisas un suelo que te desconoce

y aun así

soporta todo el peso

del cadáver que va en tus hombros

los trozos de país

que te acompañan.

Partir

es siempre partirse en dos

Cristina Peri Rossi

UN POEMA LLAMADO PAÍS

No es solo partir

y dejar el hambre en las esquinas

Es escuchar en tu idioma

palabras ajenas

Explicar la miseria que te curte la piel

y te inunda la mirada

Defender la dignidad

de las siete estrellas hechas carne

partir es partirse

van pedazos de ti

sin ti

recorriendo caminos

que no conducen

Partes con el hambre de todos

en la espalda

y cada bocado duele

por el que nada

lleva a la boca

y buscas algún sabor

que llene tanto vacío

Así se parte

así nos partimos

mientras vamos en trenes

que nunca llegarán a casa.

CARACAS

Se abre la herida

y te recuerdo

dejo que en la memoria

todo se tiña de tu verde

No quiero vaciarme de ti

aunque solo sea el dolor

quien te nombre.

SANTIAGO

La piel

intenta restaurarse

en esta parte final del mundo

Hago puntadas

para coser

la nueva tierra

a un costado

algunos pedazos se unen

pero sangro

Todavía sangro

cuando te nombro.

jueves, 23 de abril de 2020

GEORGINA RAMÍREZ: Poesía Actual de Venezuela


GEORGINA RAMÍREZ (Caracas, Venezuela 1972). Actualmente reside en Santiago de Chile. Creadora y directora del movimiento cultural LA PARADA POÉTICA. Sus poemas han sido publicados en las antologías poéticas: El Ojo Errante (Venezuela); La Mujer Rota (México); La voz de la ciudad (Venezuela); Miradas y palabras sobre Caracas, para bien o para mal (Venezuela); Arte Poética (Argentina); 102 Poetas Jamming (Venezuela); Aquel invierno que gritamos (España); antología Fragua de preces, (España). Autora de: Piel de Durazno (plaquete de poesía) Taller Editorial El pez soluble; Lo que calla la noche, Ediciones del movimiento; Daño oculto, Oscar Todtmann editores.


Selección de Gladys Mendía del libro Daño oculto, publicado en el 2015 por OT editores, Caracas Venezuela:



Extranjera


Soy inmigrante en mi cuerpo

¿dónde el rostro
una mueca quizá,
algún trazo?

Intento extraer los restos

ni siquiera una mano
para asirme al recuerdo
ni un diente para morder la herida

mi silueta
apenas una sombra

un breve instante si te nombro





Daño oculto


Me dejo caer en gotas sobre su lengua

Se entrega a pedazos
le devuelvo el gesto

A veces intuye que no soy suya
y me enternece

Los domingos
viene cargando abedules para mi vientre
y un trébol azul que me corre hasta los pies

Me bebo su calma cuando se duerme
le dejo toda la nostalgia en la espalda
me abrazo a sus sueños

entiendo
que aún no es el momento de decirle
que ya me he ido






La parada del colibrí


Tengo urgencia de tus labios
salgo a buscarte
en cualquier tormenta

Me bebo los cuerpos
que atraviesan esta nostalgia
las horas se hacen infinitas
en ese reloj no compartido

Me pierdo
en encuentros divergentes
hago de mi entrega
el más infeliz de todos los boleros





Ráfaga


Anclo en la vieja herida
la ato a un costado
sus labios cubro con bocas nuevas

desaparece

Pero alguien dice recuerda

hago el recorrido vertical por la memoria
y la gota se hace eco
bordeando tu nombre

Sangra

el invierno regresa





El laberinto de creta


El hombre

en un lugar lejano
de su propia memoria

Fantasma de su ayer

¿Dónde quedó tu altura
dónde tus pasos
tu verde arrullando el día?

¿Dónde estás padre?

Aún el espejo
no te encuentra




Retrato en sepia


Quizá escriba un poema que no lleve tu nombre
despojado de vacío y ausencia
que no tenga tu aroma extraviando recuerdos

trascenderá tu cielo
superará tu altura
no tendrá el azul de tu mirada
la línea perfecta de tus labios

escribiré un poema donde no hable de ti
donde no te describa sobre mi cuerpo en fuego
derritiéndome
donde no evidencie que sin ti,
la felicidad es una circunstancia

no estará lleno de memorias y destinos
será escrito desde esa parte de mí que ya no habitas

Cuando llegue la hora de olvidarte




Intemperie


Él le regala su último adiós
La despide con la mirada envejecida
como quien ha visto tanto amanecer a su lado
que conoce todas las noches de su cuerpo

Ella le sujeta el alma
la anuda con palabras que ya no dicen
que son sólo errancia
Promete otra noche
una última noche estragada que no sepa de mañanas
que estalle en el temblor de las carnes

Hay recuerdos que no saben despedirse