martes, 26 de mayo de 2026

MARÍA JOSÉ CÁCERES RAMÍREZ: Poesía Actual Hondureña

 


María José Cáceres Ramírez (Honduras, 2003). Profesora de Ciencias Sociales, escritora y promotora cultural hondureña. Originaria de Lepaterique, Francisco Morazán. Fue galardonada con el primer lugar en el Certamen Nacional de Poesía de los XXXIV Juegos Florales de San Marcos, Ocotepeque, y en el Certamen Literario de Cuento Corto «Honduras Diversa». Asimismo, obtuvo el segundo lugar en el Concurso de Ensayo «Voces Educativas» y una mención de honor en la categoría de cuento infantil del XV Premio Nacional de Narrativa Infantil y Juvenil. Parte de su producción poética ha sido publicada por la Revista Literaria Cardenal (México), la Revista y Editorial Liberoamérica (Paraguay), la Central American Literary Review / Revista Literaria Centroamericana (Nicaragua), la Revista Montaje (Chile), la Revista Kametsa (Perú), el Fanzine Cámara Rota (México), la Revista Mal de Ojo (Chile) y la Revista Sabatina Día 7 del diario La Tribuna (Honduras), además de contar con espacios de difusión en el Minuto Cultural Sabatino de Radio América.


La piel del aire



Nada soy yo,

cuerpo que flota, luz, oleaje;

todo es del viento

y el viento es aire siempre de viaje.

-Octavio Paz.



El viento está aquí, no lleva nada consigo. 

Solo es un movimiento vasto.

Es impersonal. No te ve. 

Se desliza, se mueve. 

No toma nada en sus manos invisibles.

Es la fuerza pura, sin intenciones. 

La única presencia que no busca ser notada. 

No arrastra la hoja, sino el hueco que la hoja dejó.


Y yo estoy aquí.


La corriente existe. 

El aire fluye. 

Y en esa respiración continua del mundo, 

lo que soy empieza a soltarse.

No es una ruptura violenta, 

sino una disolución gradual.

El viento pasa. Yo me abro. 

Mis ideas se vuelven 

menos sólidas, se ablandan.

Dejo de ser algo aparte 

para ser parte del paso. 


Una gota de agua dulce.




Hazme bosque, hazme lluvia


Yo no soy un jardín de flores forzadas,

nunca quise serlo. Mi esencia es de árbol, 

de hojas que caen cuando deben caer.


No me nutrieron con agua de manantial, 

sino con las sinceras lágrimas 

de niñas que perdieron la inocencia.


No me pidas ser flor, pídeme ser un refugio. 

No busques en mí la belleza, 

sino la dulzura que reside en la corteza.


Y entonces, acompáñame con tu silencio 

y hazme bosque, un lugar salvaje.


No me pidas ser un lago en calma, pídeme ser un río. 

No me pidas que contenga el agua, 

hazme lluvia y déjame fluir.


Quita mis orillas 

para que pueda darte una caricia suave 

mientras humedezco la tierra.




La fiebre lírica 


El viento no soplaba, lloraba en mi oído. 

Era un murmullo denso. No era el sonido del aire; 

su voz era el testimonio del roce constante 

que deshace la forma.


Me senté en silencio frente a la condición 

de la violencia lírica que termina en hastío, 

y le dije: "Muéstrame lo que necesito ver."


Y entonces, me dejó sin el refugio 

del mañana prometido. 

Fui despojada del nombre y el sentido.


"Sé mi tormenta", le dije.


No acepto la pasividad ni el gesto neutral. 

Sé la fuerza que me quiebra y me deshace. 

Sé el caos que me consume.


Y si no, ruge, 

hasta que se anule el existir.




La poeta que falta


Lo que tengo, o tendré,

pertenece a la certeza del olvido,

o a ti, desconocida, incansable poesía.

-Rigoberto Paredes.


La hoja en blanco es un precipicio 

y yo me encuentro parada en el borde.


Nunca seré poeta; el título me es ajeno, 

es una vestidura que no logro llevar.

Lo sé: al mirar el abismo 

soy la espectadora de mi propio lirismo.


A veces me pregunto si el pulso es verdadero, 

o si la sílaba es solo una piedra angular forzada. 


Me duele el gesto de buscar belleza, 

donde solo encuentro enojo y decepción. 

La palabra que busco tiene otra frecuencia; 

me falta el peso exacto de la presencia.


Soy la que no está al nivel, 

la que se queda en las orillas sino se asfixia. 


Me duele la distancia entre la intención y el roce, 

entre la idea que arde y el verso que muere frío.


Soy la que excava el silencio, 

la que solo sabe la verdad de su vacío.




Reconozco mi nada


No soy nada.

Nunca seré nada.

No puedo querer ser nada.

Aparte de eso, tengo en mí todos los sueños del mundo.

-Fernando Pessoa.



Reconozco mi nada. 


No como un logro, sino como una fatalidad tranquila. 

Es el remanente inerte después de que todo deseo se ha retirado. 


Esta nada es la suma total de mis intentos.


Cada acción, cada búsqueda ruidosa de la afirmación, 

cada estructura que intenté levantar con prisa y esperanza, 

se articula ahora como un inventario de la ausencia.


He explorado la nada desde todos los ángulos 

y siempre he regresado al mismo centro desnudo.


Mis intentos solo sirvieron para delinear el contorno 

de lo que no es. Yo soy ese contorno ahora. 

La constancia tranquila de la pérdida.


IVAN POZZONI: Poesía Italiana Actual


Ivan Pozzoni nació en Monza en 1976. Introdujo el Derecho y la Literatura en Italia. Ha publicado ensayos sobre filósofos italianos y sobre la ética y la teoría jurídica del mundo antiguo, y ha colaborado en varias revistas italianas e internacionales. Entre 2007 y 2018 se publicaron varias colecciones de sus versos: Underground y Riserva Indiana, con A&B Editrice, Versi Introversi, Mostri, Galata morente, Carmina non dant damen, Scarti di magazzino, Qui gli Austriaci sono più severi dei Borboni, Cherchez la troïka y La malattia invettiva con Limina Mentis, Lame da rasoi, con Joker, Il Guastatore, con Cleup, Patroclo non deve morire, con deComporre Edizioni, y e Kolektivne NSEAE e Lo Stato Pontificio con Divinafollia. Fundó una quincena de editoriales socialistas autogestionadas. Ha escrito/editado 152 volúmenes, redactado 1.000 ensayos, fundado un movimiento de vanguardia (NeoN-avant-gardismo, aprobado por Zygmunt Bauman), con un millar de movimientistas, y redactado un Antimanifiesto NeoN-avant-gardista. Sus versos han sido traducidos a 30 idiomas. En 2024, tras seis años de retirada total de los estudios académicos, regresó al mundo artístico italiano y fundó la Kolektivne NSEAE (Nuova antropología socio/etno/estética) [https://kolektivnenseae.wordpress.com/], el brazo armado del modernismo literario tardío.



FUERA DE LOS ISCHEMI


Intenta, al menos una vez en la vida dejar de vivir fuera de ogn’ischema 

sin interrupciones constantes de tinta en la vena del fonema 

de manera que la crisis occidental se traduzca en una crisis occipital

el ahorro de las hormigas aumenta el consumo de las cigarras.


Cómo dejaste de leer al menos deja de escribir

«un público» que no existe y nos obliga a vender libros como aspiradoras

puerta a puerta, donde Novi Aldi van en Vespas y regresa en Bompiani 

tras haber abandonado la nave de Teseo en el aroma de los huracanes.


Este es el siglo, o el milenio, del artista de oficios 

sin saber hacer nada te conformas con ser un extra 

entre los diversos actores y actrices astutos del mercado editorial 

dispuestos a entregar a sus hijos a un gitano a cambio de un centímetro de espacio 

en la estantería de la prestigiosísima librería Feltrinelli de tu ciudad

no quieres admitir que vives fuera de los esquemas, ¿c'aggia fa?



ME DA IGUAL


Desde hace unos veinte años ha vuelto a ponerse de moda el lema «Me da igual» 

grupos de descerebrados y estreñidos, todos, en busca del rehabilitierung del ego 

ladrillo a ladrillo con la camisa negra de la ignorancia organizando redadas c

on el resultado de acabar tieso a solo una picadura de mosquito del diván de Freud.


La nueva masa, sin ninguna fuerza esperando una aceleración 

puesta bajo escrutinio toma sus modelos de las revistas de televisión 

impulsada por una autoestima desproporcionada a la entidad neuronal real 

ite, missa est, administradle la extremaunción siendo una masa tumoral.


Hablar con el italiano medio es como hablar con Luis XVI

un paciente con anencefalia que sueña con residir en la corte de los Médici, 

vivir Masters of Florence la telenovela renacentista

te obliga a rendirte a Magone como Lucio Cincio Alimento.


Con las nuevas generaciones del "Me da igual" deberíamos construir la democracia 

basta con exterminar al Homo sapiens sapiens con un ataque de epizootia

contaremos con un detalladísimo referéndum de protesta deliberativo 

que obligue a nuestros conciudadanos a usar la cabeza.



ASALTO A LOS HORNOS


Panem et circensens se le pide al artista contemporáneo

hacerse el payaso en las readings otorga 15 minutos de éxito repentino 

leen kilómetros de versos escritos en media hora, con una actitud astuta 

también recitarían versos en árabe si Isis estableciera un Califato en Palermo.


Leen, leen, leen, toda la harina de su saco infinito 

y nosotros, con la mordaza, a sufrir descuidos para acabar en jaque 

la reina aburrida, indecisa entre acostarse con el rey o con un caballo 

y el contemporáneo lee, lee lee, sin conceder un respiro 

sin darse un respiro a sí mismo, entre una mierda y otra, sin estar nunca satisfecho 

tiene que llevarse a casa la michetta, ay, como un artista que presume de ser sobrepagado.



EL BÁRBARO Y LA PRINCESA


A ti, que observas con tus ojos de bistró mi mal humor 

me calmas con una sonrisa me neutralizas con un amor 

duradero como una Compact Fluorescent Lamp 

volviéndote gaseoso, neón argón, criptón 

quizás sea el criptón el que desactiva mis ansias de Superman 

y trepas por mi columna con garras de gato

disuadiéndome de engullir, de beber de pelear, de dejar de escribir.


Princeza romana, soy tu bárbaro. 

sigo vistiendo camisetas blancas de tirantes en ropa interior negra 

no lavo los platos, golpeo las teclas, 

mejor que lavar las teclas y golpear los platos,

te secuestré en una incursión en las costas de Gaeta,

me dejé hechizar por ti, Circe tardía 

capaz de transformar cerdos en hombres 

el corazón de un cerdo es igual al corazón humano 

sólo tú lo has entendido,en veinte años, con tu despreocupación insulínica 

con tus inseguridades, con tus crisis premenstruales, con tu rostro inquisitivo 

siempre capaz de desconcertarme, un mimo cuadrado destinado a ir a la plaza 

sin reemplazarme.


Princeza romana soy tu bárbaro 

sin poder sin embargo, dedicarte Oda bárbara

no estoy capacitado para odiar a nadie ni para mezclar métricas

-¿qué hacemos medio metro?- es mejor mi aptitud para el duelo 

para la osadía, mitad Cyrano de Bergerac y mitad Sócrates 

estoy convencido de que me prefieres entero y duradero 

sin la ambición de la mujer moderna 

de convertir a su hombre en un idiota.



EN LA TABERNA DEL AMOR SÓLIDO


Mi pequeño amor, sólido, tú, hoy, caíste

 y yo no estaba allí para apoyarte con mis agresivos bíceps 

de bárbaro de los bosques del Norte con la cara pintada de azul

acostado en la espasmódica ritual berserksgangr de beber de los cráneos de los vencidos 

todo comienza con un temblor un castañeteo de dientes y una sensación de frío 

Una rabia inmensa y el deseo de atacar al enemigo.


Mi pequeño amor, frágil, tú, hoy caíste

y hay una taberna detrás de nuestra casa, toda brianzola, tu nuevo mundo 

hay una taberna que sirve cien y cien tipos de risotto 

para untar en tus heridas y en tus rodillas raspadas 

donde yo, un hombre perentorio aún puedo interpretar cada oscuridad ambarina

en tus sabios ojos de niño para manipular el caleidoscopio de tus iris 

exponiendo, voluntariamente, el flanco a la daga de tu lucidez ártica.


Si no es una taberna, nuestro amor, se asemeja a nosotros: comemos y vivimos 

recompensándonos mutuamente victorias y derrotas hôtellerie, vamos y comemos

hasta que Godan, dios de los «poetas» testarudos, golpeando una jarra de hidromiel sobre la mesa 

nos invita a bailar en el Valhalla, Mocambo a contrario, a bailar lejos en el fin de los mundos volverás a la simple frescura de tu mar vacilante Sirena Caetana de arena 

y no pesará sobre mi zinc la húmeda tierra de niebla del valle sin subidas ni bajadas.


En las antiguas tabernas del amor sólido siguen mezclando niebla y agua-de-mar 

afuera truena y relampaguea, todo se derrite 

y comemos y vivimos vamos y comemos, resguardados en nuestra reserva de felicidad 

conscientes de que suspendidos en el aire, a la larga 

los brumosos cristales de hielo fluirán hacia el mar.