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viernes, 27 de junio de 2025

SUSANA THÉNON: Poesía Argentina

Susana Thénon (1935-1991). Nació y murió en Buenos Aires. Fue poeta, fotógrafa y traductora. Estudió Letras clásicas en la Universidad de Buenos Aires. Publicó los poemarios Edad sin tregua (1958), Habitante de la nada (1959), De lugares extraños (1967), distancias (1984) y Ova completa (1987). En el 2007, la editorial argentina Corregidor publicó sus obras completas, que además incluyen fotografías, poemas y ensayos publicados en revistas, bajo el cuidado de María Negroni y Ana María Barrenechea, ambas amigas de la escritora. Thénon fue una poeta atípica. Si bien, al principio de su carrera comenzó a frecuentar la escena intelectual, pronto optó por una marcada lejanía del mundo literario. Además, sus poemas no compartían las inquietudes estéticas de sus contemporáneos, la generación del 60’. Abiertamente lesbiana, dedicó varios años –los que dejó de escribir– para dedicarse a fotografiar a su pareja, la bailarina Iris Scaccheri. Como fotógrafa realizó varias exposiciones, incluso ganó el Primer premio de fotografía humorística en el Concurso Parisiennes en las Artes.



Círculo


Digo que ninguna palabra

detiene los puños del tiempo,

que ninguna canción

ahoga los estampidos de la pena,

que ningún silencio

abarca los gritos que se callan.

Digo que el mundo es un inmenso tembladeral

donde nos sumergimos lentamente,

que no nos conocemos ni nos amamos

como creen los que aún pueden remontar sueños.

Digo que los puentes se rompen

al más leve sonido,

que las puertas se cierran

al murmullo más débil,

que los ojos se apagan

cuando algo gime cerca.

Digo que el círculo se estrecha cada vez más

y todo lo que existe

caerá en un punto.



Fundación


Como quien dice: anhelo,

vivo, amo,

inventemos palabras,

nuevas luces y juegos,

nuevas noches

que se plieguen

a las nuevas palabras.

Hagamos

otros dioses

menos grandes,

menos lejanos,

más breves y primarios.

Otros sexos

hagamos

y otras imperiosas necesidades

nuestras,

otros sueños

sin dolor y sin muerte.

Como quien dice: nazco,

duermo, río,

inventemos la vida

nuevamente



Juego 


Despojémonos de todo aquello

seguro

que se proyecta al exterior

con trazo lentos

y definitivos.

Todos empleados en la tarea

de ser, vivir, sentir

sin otros lazos.

Y quien no atine a sofocar

su amor por lo prohibido,

reclame su derecho al dolor,

su penitencia.

Despojémonos de todo cuanto

nos conformó a imagen y semejanza

nuestra

y gustemos sabiamente para el recuerdo

el minuto absurdo y libre.



vomitar sueños


croar de pena de lejanía

llevar alimento a una torre


abrir dos ojos a la vez

aunque la cuerda salte

y algo llore en la noche del ropero



Aquí


CLÁVATE, deseo,

en mi costado rabioso

y moja tus pupilas

por mi última muerte.

Aquí la sangre,

aquí el beso roto,

aquí la torpe furia de dios

medrando en mis huesos.



25

no se dice          no

se dice          no decir

nada

 

esta noche         (nada)

la gangrena en el patio



miércoles, 16 de octubre de 2024

PAOLA ESCOBAR: Poesía Actual Argentina

 


Paola Escobar (Buenos Aires, 1971). Es Antropóloga social. Publicó "Piso trece" (Barnacle, 2023), "Las cosas tal y como son" (Barnacle, 2022) e integra las antologías "El silencio organizado: poesía argentina contemporánea y sus consecuencias prácticas" (Colección Sur, La Habana, Cuba, 2024) y "Búsquedas: antología de escritores de San Isidro" (2011).

Casi todas las mañanas escucha la canción “Mr. Blue Sky” de Electric Light Orchestra.


Escocia


esa vertiente

entre las rocas

no sabe

que recientemente un hombre 

caminó los pastos verdes 

que encienden los pies de las montañas


esa vertiente no sabe

que el hombre gritó su tragedia 

al lago de aguas profundas


esa vertiente 

no percibe -¿cómo podría?-

los saltitos de las cenizas

que el hombre arrojó 

a ese devenir de agua

ciega sorda muda



Moléculas


excusas para verte otra vez:

devolvernos las cosas prestadas

excepto los intangibles

como un roce voluntario e intencional

con el propósito de que pongas

los ojos en blanco

o el caminito de moléculas 

que vas dejando atrás 

después de cebar un mate



Una foto


de fondo 

el océano Pacífico

inunda los declives de la cordillera

hombro con hombro somos una costura

de puntadas a la marchanta

un zurcido irregular

con hilos desprolijos

unen el mar azul

con el cielo 

insoportablemente

translúcido


hay una boca siempre abierta

lista para engullirnos



Cuando hierve el agua para el té


algunas palabras que salen de la boca

son monstruos marinos

fagocitan bichos invisibles

algas minúsculas

botellas olvidadas con mensajes adentro

degluten llaves y candados

diarios y zapatos viejos caídos a las olas

algunas palabras que salen de la boca

pegotean el aire que nos permite respirar

la distancia necesaria entre nosotros

algunas palabras que salen de la boca

se evaporan 

con el pitido de la pava

cuando hierve el agua para el té



Querido poema:

 

te exijo que ahora mismo

me saques una foto 

te demando que la reveles

en ocho renglones

te ayudo con la faena

alma dos puntos

corpúsculos de gelatina

sabor frambuesa

a veces flotan en manadas

y arman figuras anti-geométricas

otras veces se dispersan sueltos

con la soledad de los números primos

y dibujan arabescos

en el lomo de un incunable



Inadaptados


hay una jauría de perros

que ataca humanos sueltos en Ushuaia

dice la tele


una vecina con acento español

—español de España—

cuenta cuán malherida la han dejado

esos inadaptados

“ya no hago las compras de a pie

tengo miedo de salir a la calle”

dice la vecina


sin auto que la proteja 

de los colmillos

de los incisivos

de los caninos sin dueño


“ellos no tienen la culpa”

dice la vecina

“son de los barrios bajos”

dice la tele




miércoles, 18 de octubre de 2023

DIEGO ROEL: Poesía Actual de Argentina

 


Diego Roel nació en Temperley, Provincia de Buenos Aires, en 1980. Publicó Padre Tótem/ Oscuros umbrales de revelación (Libros de Tierra Firme, 2004; El Mono Armado, 2012), Diario del insomnio (Libros de Tierra Firme, 2005; detodoslosmares, 2013), Cuaderno del desierto (Libros de Tierra Firme, 2007), Las variaciones del mundo (El Mono Armado, 2010; detodoslosmares, 2014), Los Jardines del Aire (El Mono Armado, 2012), Dice Jonás (El mono Armado, 2015), Vía Lucis (Ediciones del Dock, 2015), Kyrios (detodoslosmares, 2016; Sirga, 2016), Las intemperies del mar (detodoslosmares, 2017), Shibólet (Griselda García editora, 2018), Kadosh (detodoslosmares, 2019), El infierno es una bestia callada y triste (detodoslosmares, 2020) y Andréi Rubliov (Premio Alegría 2020 del Ayuntamiento de Santander, Ediciones Rialp, colección Adonáis, Madrid, 2020).

Un jurado presidido por Victor García de la Concha e integrado por los poetas y narradores Gioconda Belli, Antonio Colinas, Aurora Egido, María Negroni, Juan Antonio González Iglesias, Carme Riera, Jaime Siles, Luis Antonio de Villena y Reiniel Pérez Ventura, le concedió el “Premio Internacional Loewe de Poesía 2023” por su libro Los cuadernos perdidos de Robert Walser. El libro será editado por la editorial Visor (España) y la ceremonia de entrega será en Madrid en marzo de 2024.

Poemas suyos fueron incluidos en diversas antologías de Argentina, entre ellas: Desorbitados. Poetas novísimos del sur de la Argentina (Fondo Nacional de las Artes, 2009); Si Hamlet duda le daremos muerte (Libros de la Talita dorada, 2010); Antología Federal de Poesía. Provincia de Buenos Aires (CFI, 2019); Poesía, Varios Autores, La Plata (La Comuna Ediciones, 2019); Roberto Juarroz baja en Temperley. Un mapa posible de la poesía en el conurbano sur (Leviatán, 2021). Obtuvo en 2016 la distinción a la “Labor Literaria y promoción de las letras platenses”, otorgada por la subsecretaría de la Municipalidad de La Plata. Ha colaborado en numerosas publicaciones tanto en Argentina como en el exterior. Actualmente dicta talleres de escritura creativa.

Estudió Historia de las Artes visuales en la Universidad de La Plata. (U.N.L.P) 

Reside en la ciudad de Posadas.





EL GLOBO
(Otoño de 1400)



¿Ves las veloces nubes blancas
allá abajo?

La tierra se aleja más y más.

Volando va desnuda
una sola palabra en el paisaje.
Dormida va.

¿La ves?

Ya pasamos las rocas de la altura,
los jaguares del sol, 
la franja donde la muerte deposita
los últimos dientes de la calavera.

Hermano, abre los brazos.





EL BUFÓN
(Verano de 1400)



¿Qué puedo decir acerca del amor? 

Se va en la brisa, vuelve en la brisa. 

Se parece a un manojito de mirra, 
a un perfume que se difunde y crece.

Se parece al humo que sube del desierto.

¿Qué puedo decir?





DANIIL EL NEGRO
(Primavera de 1408)



Para conseguir colores traslúcidos
coloco debajo de la pintura hojas de estaño
y utilizo como barniz aceite de ricino.

Cada maestro añade su propio saber:
en los labios y las mejillas uso rojo de laca, 
en las cejas y las arrugas, negro y caput mortuum.

Para conseguir los tonos diáfanos 
procedo mediante una aclaración progresiva.

Los cánones son severos.

Tengo siempre sobre la mesa blanco de plomo,
ocre y cinabrio.






LOS TÁRTAROS
(Verano-otoño-invierno de 1406)



Han matado al juglar.
Han quebrado los huesos del pájaro.

Todo se ha roto.

Los barcos cayeron del cielo.
Las olas se llevaron el último caballo.

La ciudad es un animal enorme que agoniza.                   





EL JUICIO FINAL
(Verano de 1408)



Yo vi a Cristo cabalgar sobre los cielos del Oriente.

Su voz sonaba igual que el estruendo de muchas aguas.

Se paró delante de mí, abrió los labios y me dijo:
«En mi bolsillo guardo tres llaves:
la de la lluvia, la del nacimiento,
la de la resurrección de los muertos».

Su cara brillaba como si fuera bronce en ignición.

Yo vi a Cristo cabalgar en una yegua blanca, 
a orillas del Moskvá-Reka, antes del invierno.





LA FIESTA
(Primavera de 1408)



Que seas siempre para mí como el rocío,
como los lirios del campo, como los árboles silvestres.
Que en mi boca seas siempre
más dulce que el fruto de la higuera.

Porque antes de verte  
yo era una voz que clamaba en el desierto:
¿de dónde vendrá mi auxilio?
Mis días eran como los del caracol que se desliza y pasa.
Mis días eran esfuerzo y tristeza.

Antes de verte
yo alzaba los ojos a las montañas y gritaba:
¿dónde estoy?

Entonces llegaste como llega puntualmente
la lluvia que riega el suelo, 
la nieve que cubre los campos de Rusia.

Que en mi vida seas siempre
vapor que sube de la tierra, 
mano que esparce la semilla,
aguacero.




Estos poemas pertenecen al libro Andréi Rubliov (Premio Alegría 2020 del Ayuntamiento de Santander, Ediciones Rialp, colección Adonáis, Madrid, 2020).





CARTA A KASPAR HAUSER



Leí en la novela de Jakob Wassermann
que te daban asco la carne y la leche,
que sólo te alimentabas con agua y pan,
que un niño moribundo te arrebató 
la cuna y el nombre.

¿Recuerdas las mazmorras de Laufenburg?

Hermano, yo también quise ser un jinete. 
Yo también amaba los caminos del bosque,
los pájaros negros, el verdor del follaje.

Pero mi escondrijo no está bajo tierra.
A mí no me robaron un reino.

Algún día me gustaría visitar
el lugar donde yaces.

Te escribo estas líneas para decirte 
que te espero en otro verano, en otro 
jardín, en otra curva del sueño. 






IGLESIA ROMÁNICA DE AMSOLDINGEN



El agua del embalse
se llenó de flores.

Me sumergí buscando
las luces del otoño.

Y soñé con peces de niebla, 
con la huella indistinguible 
de blanquísimos caballos.





CIELO DORMIDO



El sol no es un halcón de vidrio.

La luz no cabe en un vaso.

Miren: soy un pequeño guijarro.
Mejor: una mota de polvo.
No: aquella sombra en el río.

Soy aquella sombra
en el fondo del río.





DIARIO DE BERNA



A los cuarenta y cinco años, 
como si fuera un niño, aprendí 
a escribir de nuevo.

Tardarán décadas en descifrar 
esta intricada red de signos.

Mi mano busca ahora la progresiva 
disolución de la letra.

El lápiz es un pincel y un cuchillo.




Estos poemas pertenecen al libro Los cuadernos perdidos de Robert Walser (Premio Internacional Loewe de Poesía 2023) que será editado por la editorial Visor (España) en marzo de 2024.









viernes, 10 de abril de 2020

ESTEBAN LEYES: Poesía Actual de Argentina


ESTEBAN LEYES (Buenos Aires, Argentina 1985). Estudió Letras en la Universidad de Buenos Aires. Publicó un poemario en la revista española Paderne, na palabra das súas xentes, y participó en lecturas y publicaciones de talleres literarios y revistas. Publicó Las heladas (2007); El muelle (2010) y Días atrás (2012).
Selección de poemas por Gladys Mendía del libro Las heladas

Buscó y me encontró
abajo del banco pasillo

ella se agacha para hablarme
ha pensado en sus palabras
y ahora me las sopla
entrecortándose

y habla de olvidarlo todo
mientras se acerca la mañana
de nada sirve echarme al agua

ella se aleja,
pero me dice

y habla de mis caminos
y de lo que pienso
de que desate el frío de mi cuello
pero sigue ahí
haciéndome mudo


Escribí su paso
como semillas contra el viento
en el olor de la marihuana
y en ruidos obsesionados,
del encendedor,
la oscuridad y el árbol

(cigarrillos de mi escritorio
viento blanco en la ventana
hora de primeros colectivos)


Hoy la noche cayó en recuerdos
la voz que permanece distante
y se acrecienta
llega desde el vértice de la plaza
Un cosmos que ya no es mío
me indaga
no sé si soy
en ese
este otro silencio
que me roza
en los rulos de su tiempo


Otros se revuelcan en sus camas
y se gritan
Aunque hemos salido a la plaza
seguimos en piyama por el living

Hemos llegado al momento
y las risas se mantienen

Chicos en la escuela de la esquina
un auto olvidado
a la vuelta del bar


Se escurre de entre las aguas
la calle
se corre, se va como sonidos
con la convicción
hay autos que conseguir
casas
Bares
muchos edificios con ventanas al río de noche
canciones que muevan llantos (pero de esos
con gritos fuertes desesperados)
llantos de hotel
como todo llanto bien encauzado

Y otra vez pienso que nada mejor que estés acá
nada mejor que tu música y mi amor
no creo que te hayas olvidado







domingo, 28 de mayo de 2017

MARÍA GUTIÉRREZ: Poesía Actual Argentina



MARÍA GUTIÉRREZ (1954). Socióloga. Docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Realiza talleres de poesía con Romina Freschi. En poesía publicó el libro Anarquía de las nubes (pájarosló editora, 2008) y el antologías independientes como laplanatersuradecolgar (2005), liames de colgar entre las Vestes (2006), Gratis (2007), Ama-zonia 3.0 o Realidad Real (2008), Poesía Manuscrita 3 (2010), entre otras. Colaboró con diversos artículos en la Revista Plebella.

Selección por Gladys Mendía de Punto que simula fijo (Ediciones La Parte Maldita, 2014)



el mar
lleva y trae caracolas
energiza agota
mis deseos
todos




sobre el azul espumante, pececitos de colores navegan
entre aguas tornasoladas. la bola gira y gira, arrojando
brillosos destellos. salpicados por la sal marina,
curando las heridas de un ladrido agudo que
la costa desparrama. el olvido, disparando rayos de
dolor, intenso, aproxima, sin siquiera darnos cuenta,
un recuerdo. la luna multicolor ocupa el cielo, pidiendo
permiso a las estrellas estables y fugaces. los verdes,
de variada intensidad, rotan sus mezclas agridulces
en tamaños diversos. mirada que abarca aquello largo
e intenso, que dos o tres caballos, a tranco cansino,
aproximan, girando sus crines para ordenar la hilera,
a pececitos y estrellitas de colores tornasolados que
el mar, a golpear el límite, arroja.






yo las rosas del deseo, de aquel único jardín
rodeado de las rejas mejor labradas del mundo
Ana Ajmátova

pasto corto verde intenso
flores
conejitos nomeolvides
rosales
de colores diversos

jardín dibujado
canteros redondeados
ladrillos a la vista
entre caminitos de lajas

mi madre y mi padre
enarbolando el pico y la azada
roturan cada milímetro de la tierra
humedecida
con la regadera de lata

en el centro
custodiando el tesoro
los enanitos
mirando el espectáculo de la obra
sin pestañear
guardianes de la primavera
lugartenientes del invierno

trajes diversos
rebeldes
dueños del lugar
mostrando
con la carretilla llena de tierra
el trabajo de hormiga
que enorgullecía
aquella casa.






caída suave
en pendiente inclinada
como un mantra
el vértigo desparrama
atolladero

se derrumba la historia
real, imaginaria, mítica
explayada sin fronteras por la planicie donde el sol se esconde
a miles de kilómetros de distancia

de esa inmensidad, la necesidad del más allá
del silencio, la voz
la deriva}sensación mortífera vital
enjambrada en movimientos

punto que simula fijo
partir, buscar
lugar del que nadie es hasta que el epitafio lo convoca






acompañé a morir a mi madre dos veces
Tamara Kamenszain






tenía escasos diez años
corriendo por la veredita de la escuela mi tía
con el camisón sobrepasando el abrigo

desmarañada estaba de pie
despacito llegué hasta la estufa hogar
lentamente me desabroché el guardapolvo

así de improviso desapareció mi padre
sin mediaciones se disolvió mi madre
solos, con mis hermanos
la mesa teñida de silencios tejía fantasmas





naturaleza

me despierto lentamente
escucho el trinar de algo parecido a pájaros
me sorprende ese cantar en la ciudad
revuelvo la tierra de las masetas en el balcón
el viento mueve los eucaliptos
las aspas del molino rítmicamente
escupen agua hacia el tanque australiano
una moto acelera
atraviesa la barrera como en carrera de fórmula uno
la variedad de la fauna a los gritos
marca el amanecer, descorchando la noche
ruiditos de sapos y ranas croando al unísono






gótica

            palabras como mapas
            Adrienne Rich

miro el mapa
recorro con el dedo hasta un punto
el azar me detiene
¿dónde estoy? ¿en qué ciudad?

es mi ciudad
invisible e invisibilizada
la recorro la imagino
la transito lentamente hasta perderme
ese mapa ese espejo
cartografía de mis ausencias
de caminos confusos
mal trazados

me interno por las callejuelas
se transforman en laberintos
no hay papel cuadriculado que pueda marcar
milimétricamente ese espacio
el intento de transitar por lo imaginario de la Plaza del Rey encerrada
entre cuatro paredes góticas
iluminada en cada recoveco

sonidos y voces tenues
por momentos atronadoras
me pierdo en la coreografía de los cuerpos
que se arman y desarman
a veces van
otras vienen
y yo me pierdo

¿dónde estoy?

agarro el mapa
la ciudad fotografiada en papel
no es mi ciudad
divago
leo carteles

miro a los costados oscuros
escucho idiomas
rostros voces miradas
y yo descendiendo
a un lugar que por un túnel
me transporta incesantemente
a algo
parecido a mí.






pasa y pasará
la memoria clama
grita












MÓNICA ROSENBLUM: Poesía Actual Argentina





Mónica Rosenblum (1960). Licenciada en Lingüística Inglesa e Historia Universal. Posgrado en Psicología Clínica / Orientación Sistémica. Se desempeña como psicoterapeuta y consteladora familiar. En poesía publicó  Última Piedra (Editorial Tierra Firme, 2012), Umbral (pájarosló editora, 2008), Mantra de palo (Tocadesata, 2011). Textos suyos fueron publicados por Revista Plebella, Color Pastel y otras antologías independientes.

Selección por Gladys Mendía de verde va con fucsia (La Parte Maldita, 2012).



primero de enero de dos mil

a las hermanitas de mi papá
(Treblinka, 1942)

nadie pierde su historia, a los sumo la lleva
en la sien, alojada dentro de una bala.
Susana Silvestre

hay que dragar
este siglo nuevo
hacerte tajos
para que drene

hay que extirparle
los manifiestos
la sintaxis
de los desgarros
intervenirlo
en los silencios
en el desvío
de las miradas

ah, cuando emerjan
las canciones rotas
los juguetes huérfanos
las burbujeantes
buenas razones
la furia muda
de todas las casas
con sus manteles
azorados
y sus fotos
desoladas
sin las sonrisas
sin los abrazos
los vestiditos
interrumpidos




once de septiembre de dos mil uno
     a Germán Weissi


mi nena no sabe
qué ponerse
para la fiesta
ni su ropa
ni la mía
logran hospedarla

¿cómo apaciguar
la tiranía
de sus espejos?

y de pronto
el hilo de nuestra mirada
se estrella contra el televisor
porque la gente
se tira de las torres
y la fiesta
se arruga sobre la cama

y todavía envueltas
en el humo
y con los colores
a punto de extinguirse
su mirada me devuelve la voz
una voz que ahora dice que sí:

que verde va con fucsia





*
puede pasar
que en los pasillos fucsia
que dan a tus hijos
te encuentres con tu padre
y que esté también
su historia
muriéndolo
como cuando vivía


no te asustes:
podrías
ofrecerle algunos pétalos









*




cuando seas chica
vas a entender
Violeta Marquis


me revuelco en las arenas
el fulgor me atrapa
el blanco canto
se estrella en mi iris

empujo el mar
y el murmullo verde
guía al gusano
hasta el abrazo del padre

ya lejos de mi ojo
se acalla la sonoridad
estalla amarillo
el chorrear del otoño

ahora sí oigo el sol
sin pretensiones vocálicas
desanudo sus hebras
que se derriten en yodo

vacío mi iris
reposado el ansia
enfocando nada
transparencia desaforada

Querida:
crezcamos hasta ser niño

(Sobre un poema de Carlos Elliff)






*
los verdes más verdes, más profundos
las mirábilis más rojas, casi fucsia, casi en el
esplendor magenta
Arturo Carrera

nosotros
una instancia
no es tu hombro
no es tu aliento
entibiando mi oreja
más bien el hueco
intersticio
el cuenco entre nuestros cuellos

ahí

donde nunca llegan las malezas
el galope se va haciendo
homogéneo
y vamos no sabiendo
de quién es
cada color
ya no importa
mirábilis de no importar