lunes, 28 de julio de 2014

VADIK BARRÓN. Poesía Actual de Bolivia


Vadik Barrón, cantautor y escritor boliviano. Nació en Moscú, Rusia, en 1976. Creció en Oruro, Bolivia donde se inició en el arte formando parte de varios colectivos artísticos. En1999 se muda a La Paz.
Ha publicado los libros de poemas “Cuaderno Rojo” (2002) , “iPoem”, (2008), (Editorial Yerbamala Cartonera, reeditado por Catafixia Editores de Guatemala en 2011) y “Rocanrol y canciones del Futuro” (Plural, 2011), que obtuvo Mención de Honor en el Premio Nacional de Poesía. Formó parte del la 1ra muestra de Poesía contemporánea en Santa Cruz el 2006 y representó a Bolivia en el 4to Festival de Poesía Latinoamericana “Salida al Mar” (Buenos Aires - Rosario, 2007). En el 2006 fue co-editor de la revista de rock boliviano “Peluche Tóxico”. Colabora en distintas revistas y suplementos culturales bolivianos y latinoamericanos.
Como músico integró la banda de rock Aisha y posteriormente Camaleón, con quienes grabó “Camaleon” (2003), “Origami” (2005) y “Veneno” (dvd, 2008). En 2007 lanza su carrera musical solista con el álbum “Astronauta” en el 2008 editó “Minimalia”, en 2009 “Los diarios” y “Ovni” (2012), con una propuesta que aúna distintos estilos musicales dentro de la música popular actual, como el pop, el rock, el jazz, la canción de autor y el folklore -boliviano y latinoamericano-, contando permanentemente con la colaboración de destacados músicos bolivianos.
Actualmente vive en Berlín, Alemania, donde ofrece conciertos todas las semanas. 
Ganador del Premio Nacional de Poesía Yolanda Bedregal 2013, con el poemario El arte de la fuga.

Selección por Gladys Mendía de El arte de la fuga 





las ventanas secretas


las ventanas secretas
duermen en la sien,
en la humedad que nos ronda después de un duchazo,
en los espacios móviles entre los dedos de la mano.
todo ojo merece llamarse puerta del sol.

las ventanas secretas, amigo mío,
nos salvarán de este mundo farsante.
conserva la música salvaje
el latido improvisado
el amor bajo las pieles.

hay que tener a mano una escafandra
un teletransportador
un dispositivo de fuga
y arrepentirse a última hora.

decidir: aquí me quedo,
y abrazarnos bajo las frazadas
y que el bing bang truene si quiere.





noticiero


es para volverse loco
el secreto intersticio entre los días,
la piel agrietada de la memoria.
son un cruel juego de baraja
las posibilidades violentas de la velocidad,
en la genética familiar, de la intoxicación alimenticia.

el recordatorio de nuestra insignificancia
debiera ser edificante pero no lo es,
nadie quiere ser menos que dios
en esta carrera de galgos que es la vida adulta,
en este circo de fenómenos que son las sociedades
que se llenan la boca con democracia, tolerancia y pluralidad.

esa conciencia solo nos quema los cables,
nos provoca cortocircuitos en la imaginación,
nos inscribe en el libro guiness de la soledad.
por eso nos reímos de la desgracia ajena
por eso matamos por defender el color de una camiseta sudada
por eso adquirimos compulsivamente perfumes y bálsamos
que oculten el olor de nuestra muerte.
la inmolación pasó de moda,
ahora entramos todos voluntariamente y en rebaño
a la moledora de carne del futuro.
ese rumor agudo que llega del cielo
son los aliens riéndose de nosotros.





la rueda [1]


“Yo sé que este mundo es temerario”
Gustavo Pena


démosle el beneficio de la duda a lo invisible
(después de todo, el otro lado del globo vive más en nuestra imaginación
que en el café con leche diario).
¿no es hermoso este desastre? lo es, pero no alcanza, hermano,
para alimentar a los pájaros sin alas
para esclarecer la hipocresía
para besarse con los ojos
para hacernos famosos por nuestra flojera
para flotar sobre las ciudades polvosas
para abrazar la música en la materia acuática
para hacer de la Historia un manual de cultivo
para encontrar a dios donde nos plazca
para habitar las estrellas del futuro
para voltear la tortilla de las sociedades.

no basta, hermano,
ya quisiera yo una variante de bar y polis griega,
una nueva rueda que nos lleve hacia delante-arriba, al sol de los imposibles.
ayúdame a empujar:
para que este sea un nuevo mundo
es preciso que la rueda gire.










lunes, 7 de julio de 2014

MARTÍN ECHEVERRÍA. Poesía Actual Argentina



MARTIN ECHEVERRÍA (Mendoza, Argentina, 1968). Licenciado en Comunicación Social y periodista. Es autor de letras de canciones populares, algunas de las cuales que han sido musicalizadas y/o grabadas por diversos músicos argentinos. En 2011 publicó Los Invisibles y otros secretos. Editorial La Aldaba. En 1ra y 2da edición. En 2007 publicó Los Desangelados, abrazos en la intemperie. Su obra “Zamba de Almas Perdidas”, compuesta con Analía Garcetti, fue grabada en el CD “Doce Uvas” junto con el reconocido músico y compositor argentino, Jorge Fandermole. Su obra “Quedarme o ir” (Huayno) compuesta junto a el Maestro Daniel Morcos, fue registrada en la placa “Flores del Silencio” de Alejandra Bermejillo, Daniel Morcos y Ernesto Pérez-Mattas.



Selección por Gladys Mendía del Los invisibles y otros secretos





VII

Tienen ciertas propias
maneras de mirar
de reír
de indagar  lo cotidiano
con fruición. 

De lo común
se extrañan y se alejan.
Y suelen no estar conformes
con ciertas extrañas
maneras  propias
que tienen las cosas
de ser.

Viven incómodos con su era
como quien habita una piel ajena.

Algunas madrugadas
río arriba en la nostalgia
anhelan otras vidas
otros cielos
otros modos
otros tiempos en los que con mucho menos
tanto más.

Y así van viajando hacia el amor
los invisibles.
Inquilinos
pasajeros
pensionistas del tiempo
despojados que siempre se están yendo.






El don de enrojecer


Me gustan las mujeres que enrojecen.
Tanto cromática
poética
como políticamente.

Para empezar me gustan porque son
la única prueba contundente
de que aún hay vida
en mi huraño corazón.

No es que aborrezca
a las féminas azules
grises o celestes.
Es simplemente que en nada
se comparan
a las que tienen
el don de enrojecer
que equivale nada menos
a reinventar cada mañana la utopía
multiplicar los panes y los sueños
y poner las cosas más calientes
tanto romántica
poética
como políticamente.

Me gustan las mujeres que enrojecen
pues aquellas hembras
que aún suelen sonrojarse
son la última trinchera que nos queda
en la lucha contra el neo-desamor.

Cuando te tornas mi bien
del verdadero color de las estrellas
quisiera entonces tantas cosas
y entre ellas
ser peregrino en tu piel
cuando anochece
comer tus besos
uno a uno
lentamente
curar tu soledad
e incluso a veces
quisiera simplemente
amarte
amor
cuando enrojeces.      





           
Ser canción

Ser canción por memoria
de niño-padre roto de frío
de sólo luz de luna en el plato en cada cena
y los agravios del día en postre amargo
y sólo muy de cuando en vez
una porción pequeña de dulce de miradas
para no ir a dormirnos tan hambreados.

Ser canción
porque también a los invisibles
nos nombra la luna.
La rosa me nombra y en azul
la montaña me nombra y a veces
yo también la nombro
cuando suelo andar
callando hondo.

Ser canción porque la calle
madre dura
fumando las horas inmensas
con abrazo hueco
madre de los sin techo
de los sin nido
virgen sorda
madre al fin
me pariste a esta soledad mía
que es lo único mío además
de mi porfiada sombra.

Gracias madre
soledad mía
gracias miradas esquivas
oscuras miradas gracias
porque hasta ti me trajeron amor
para llenarme de vos los abrazos
y ser uno en canción de amorosos
transparente canción de etéreos perros urbanos
canción para las blancas manos panaderas
de compañeros canción
con el Armando, el Víctor, la Violeta.

Ser canción de hermanos
para tejer con mi voz
tal tibio manto de estrellas que cubra
hasta los más lejanos
y procurarle al fin
un nido a la luna nueva en mis zapatos.

Para esto quiero ser canción compadre
    [para que nadie se nos quede
                                           afuera de lo humano]








miércoles, 2 de julio de 2014

FELIPE MONCADA MIJIC. Poesía Actual de Chile



FELIPE MONCADA MIJIC (Chiloé, Chile 1973). Fundador y director de la revista de creación literaria La Piedra de la Locura. Ha publicado los libros de poesía; Irreal (2003) ediciones El Brazo de Cervantes, Santiago. Carta de Navegación (2006) imprenta Almendral, San Felipe. Río Babel (2007) ediciones Casa de Barro, San Felipe. Músico de la Corte (2008) ediciones Fuga, Valparaíso. Salones (2009) Manual Ediciones, Rancagua. Ha sido publicado en; Antología Concurso Nacional 70 años de las Juventudes Comunistas (2002), Antología Poesía Nueva de San Felipe de Aconcagua (2003), Antología 30 Poetas Jóvenes (2003) ediciones U. de Playa Ancha, El Mapa no es el Territorio-Antología de la Joven Poesía de Valparaíso (2007) ediciones Fuga, Valparaíso, Brevísima Antología Arbitraria Me Urbe (2011) Paracaídas Editores, Lima.




Selección por Gladys Mendía de Carta de Navegación (2006)





I
MARES TERRESTRES

Lágrima, anís, vinagre. Ajenjo, hielo,
bajo tu Cruz del Sur, como se mojan
los muertos cementerios, las callampas,
los pájaros polares y las bestias

Juvencio Valle
Nimbo de Piedra







UNA LUZ EN EL OCÉANO


Ninguna nube en el horizonte.
                        Sin provisiones.
No queda más
que caminar sobre el agua
hasta la isla más cercana.

El viento nocturno
            barre las piezas de la casa
            tiemblan las luces
            escuchando la bocina
                        de un naufragio.

Oremos.
Demos vuelta la copa de vino.
Bailemos con la sombra del ahogado.

Ninguna nube en el cielo raso.

Preferimos dormir
            como quien abre una ventana
            y se inclina ante el paisaje.





RAÍZ DE LA NAVEGACIÓN


Bajo el monte azul
            que permanece al fondo del patio:

            mariposa que flota en vino
            y luego trepa el muro
            en la forma de un escarabajo.

Despierto
            pero la montaña permanece
            y flota como pez o amapola
en el aire de la casa:

                        un barco
que se hunde de mapa en mapa
mientras
            por la ventana oímos la noche
tragando gritos de pelícanos.

Naufragio de nieblas en el monte
y apenas logramos desaparecer en la bruma
            cuando en un charco de vino
la noche
intenta mover las alas sin resultado.





LLUVIA


Amenaza las camas
            donde agonizan tripulantes.

Busca un licor de árbol sagrado;
un brebaje de algas y desagües
            que conjure el vuelo de locos.





ESTANCO


Si bien el barco es nuestro
vara durante años en algún desierto:
nunca deja de avanzar de mediodía a levante.

En algún estanco
            los niños corren por la proa
                        sobre huesos de gaviota
imaginando el azul que se extiende sin nubes.

El paisaje no deja de ser un espejismo

una superposición
            de cielo, playas y océano
                        cuya suma es el horizonte.

Hay ventanas
que siempre apuntan a la noche;
            a cementerios de tumbas menores
                        varadas frente a una capilla.

En otras ventanas el mediodía permanece fijo
esperando
                        que levantemos cruces de madera
                        como ofrendas al viento y su óxido.






DESVELO


Mi mujer sube y baja una pequeña escalera
Como un capitán de navío que desconfía de las estrellas
Julio Cortázar




Entre ambos se detuvo la sombra:
                        ángel o demonio

CARAS DE LA MISMA MONEDA

Bajo el magnetismo de un reloj detenido
salen gemidos de una grieta
leves manoseos bajo tu falda
y llantos que la música en inglés disimula.

Una polilla agita las alas para no morir
en el sexo de un bailarín ebrio.

Una niña defeca en un plato de porcelana
            aplaudida por corazones a carbón
            sumergidos en un acuario.

Al amanecer
            una colina arrasada por las bombas
            despide su última columna de humo
            entre canciones marineras
            y carcajadas que envejecen a las palomas.

Pero yo no duermo:
te siento cruzar dormitorios en penumbra
hablando muy bajo
iluminada por televisores trasnochados
y un cenicero desbordado de colillas.

Pero la sombra es un gato
que acude sin ser invitado
            a registrar nuestros fantasmas
            a lamer trozos de hielo
                        con olor a esperma.

No duermo:
visto traje de capitán en la nave vacía
y lámpara en mano
                        acaricio al gato

                        expulsado de los sueños.