lunes, 26 de agosto de 2013

VADIK BARRÓN. II parte. Poesía Boliviana Actual



Selección por Gladys Mendía del libro iPoem (2008, Editorial Yerbamala Cartonera, reeditado por Catafixia Editores de Guatemala en 2011).




i - Poem

“…como el sol y la afeitadora eléctrica”
Luis Alberto Spinetta



Apreciemos la gracia y comodidad de
un menú de opción múltiple.
Las apariencias engalanan.
Gire la ruedita con amor
y encontrará el poema de su agrado.
Chatear es un acto de amor simulado.
Un i-poem en cambio
le ofrece al usuario
la ilusión del pensamiento,
el libre albedrío y la creatividad,
trasportándolo a parajes extravagantes y absurdos
plenos de palabrería incoherente
donde la gente se mata por un pan.
Haga de cuenta, la vida real.
Recuerde: si queremos un mundo nuevo
tenemos que acabar con éste.




THE TIMES, THEY ARE CHANGING


Aquí están los viejos tiempos
con sus pelucas y teléfonos de disco.
Aquí están los desvelos del filatelista
en la era del e-mail.
Pobre gente con sus cassettes como abuelitos
con sus santos favoritos esculpidos
en cal esclavizante y cancerígena.
Cómo se ríen de ellos los aliens
del i-phone y la masturbación de cobro revertido,
cómo se ponen colorados de dicha
los bellos chicos light sin vellos
las divas sin tetas del futuro.
El mundo es hoy su careta:
un simulacro de incendio
un film clase B trasnochado.
Vengan a ver el gran circo
divorciado, señorita
conozca la insoportable veleidad del ser
tenga el infierno, páguelo en cuotas
y por favor sonría: lo estamos filmando.




BUROCRACIA


Hemos visto a los primeros automóviles
que andan solitos
por las rutas del nuevo feudalismo.
El mundo es un refrito continuo
[la tele me enseñó todo lo que sé]:
aguardo a que vuelvan
a ponerse de moda los años treinta
para ir a que me rompa una bala paraguaya;
para salir a las calles de la posguerra
con mi palo con clavo
a reclamar mi pedazo de paraíso,
pedir audiencia a los robots perfectos
y confesar que extraño a todos los changos,
a todos los perros, a todas las doñas.
Ellos me escucharán impasibles
y me darán un numerito de seis cifras
para que pase el resto de mis días
en la sala de espera de la eternidad




ZAPATITOS DE CABEZA


Por ejemplo un piano de cola
una escala de mano
un matamoscas de pie.
Por ejemplo la otrora Yugoslavia
en su estropeada cajita musical:
los arrebatos del alma.
Por ejemplo los zapatitos octillizos
de unos beatles de porcelana fría.
Estos son los placeres
que me permito ahora:
aprender a voltear los párpados
disponer mantel y velas
esperar la noche con los dedos en remojo:
asumir la amena vida de un juguete.




CARTA  AL  SEÑOR  DIRECTOR


Observe este tubo, obsérvelo bien:
por él se van la política,
la fifa, el psicoanálisis, las escuelas de modelaje y usted.
Oiga bien señor, renuncio a una madurez
de deudas, úlceras y cuñados
reciba por la presente
mi más completo desprecio
mi sonrisa postrera, mi grafiti espontáneo.
Me voy lejos
donde hayan puesto la vida
puede usted quedarse con el club,
los sábados y el horario continuo.
Yo afinaré la guitarra al sol
con la dentadura chueca
y rezaré por usted
en lenguas muertas.
Que el canto le quede claro:
la hormiguita hippie no trabaja más.





CAMBIO DE LOOK


Afirman uñas y glúteos
en la superficie de la posteridad
miran con detenimiento
el catálogo del futuro:
una lipo de cachetes
con rubor francés,
nuevas tetas de Popeye,
pensamientos light.
Bye-bye cartílago, te echaré de menos.
Doctor, ponga usted aquí el escalpelo
hágase su voluntad
así en la alfombra roja como en los conciertos,
líbranos señor de los kilos de más
Permítame comenzar todo de nuevo:
otro rostro, otra configuración de sistema,
un corazón a la medida de los amores a distancia
memoria ram de 4 gigas, tarjeta de video soft porno
preciosos pies de poliuretano
para salir rajando hacia el final de los tiempos.




CHICHA- CHICHA BABY


El tiempo es el veneno
de los hombres
por eso henos aquí
a la sombra de un árbol indefinido y macizo,
-no perdamos tiempo en botánicadiciendo salud!
Las cosas por su nombre:
la angustia, la incertidumbre y la resignación
para el mundo de allá afuera
Acá en el patio soleado
con este cubilete, con este pucho partido
decimos maleante, chanta y maricón
en voz alta jajaja qué despute
hacemos señas obscenas
somos políticamente incorrectos
y regresamos del baño con un pedazo
de camisa asomando por la bragueta abierta.
Acá empieza el único mundo
que han dejado para nosotros, compadres,
y no discutamos por raíces ancestrales ortopédicas
ni nos abandonemos a las necedades de la pelota
jajaja compañero permítame que me ría
el sol es un payaso infinito.





HISTORY CHANNEL


El hombre edifica ciudades
debajo de las palabras,
paracaídas sublinguales
niñas pop angloparlantes.
Ya no hay remedio ni arcoíris
para la lluvia ácida de los desempleados.
La taxidermia es la nueva religión
de los desamparados de la democracia.
El mundo trata cada vez mejor a sus muertos
que salen en documentales
con la dentadura podrida
explicando en sus propios términos
el futuro de la especie.





AUTOBESTIARIO


“Adoro la teletransportación”
Charly García



Pasarla tan bien debería ser delito,
Dios ya no sabe qué hacer conmigo,
se hurga las orejas, examinando mi caso.
Soy un kamikaze, me abalanzo hacia tu centro
para ser iluminado
por el lúbrico bombeo de tu aorta.
Soy un mal paciente y un pésimo empleado
soy la paja en el ojo ajeno
la letra che, la mala estrella.
Abogo por la costumbre de besar la mano
de una mujer cuando la conoces:
hay que empezar por algún lado.
Estoy en huelga contra los candados
los sacerdotes, la gente bien.
Poco en el mundo se libra
de la celebérrima miseria
de la inmanente putrefacción del caos vuelto progreso.
Pocas horas le quedan a este desvarío
de sustancias ilícitas y psicología de reader’s digest.
Pocos fármacos producen tanta felicidad
como la poesía a las ocho de la mañana.
Yo quiero todos los besos, todas las tetas,
todo el rock clásico.
Asesíname. Soy el lunar de tu falda.






LA TRISTEZA


Dedicado a Toborochi Urbano




Viene la tristeza a comprarme con
billetones de un millón, guineas francesas, doblones españoles.
Me ofrece relicarios y lingotes aúreos.
Yo miro al vacío con disimulo
Y la tristeza insiste en empeñar stratocasters,
singers a pedal, dividís coreanos.
Yo le digo que se vaya por donde vino,
que este respetable establecimiento
que es mi alma,
no está para macanas
que mi corazón cotiza alto
y hoy se puebla de amores
canciones y maravillas menores.
La tristeza rezonga junto a la registradora
amenaza con el índice en discordia
echa humo por las narices
Me planto calmo en el mostrador
y le digo a la tristeza:
hoy no fío, mañana sí.





MÚSICA



(((((((((((El mar avanza en estéreo.))))))))))





CHALLENGER

no podemos,
aunque queramos,
descifrar la arquitectura
de un solo de piano
la temperatura del friso
las patologías del beso.
no conseguimos
aunque seduzcamos chicas
y dominemos los motores a combustión
palpar el silencio del diálogo
presentir el instante del sí
emular la penumbra del árbol.
nos ha sido dado el cielo
mas no el vuelo,
el orgasmo y no la vida eterna
el futuro y el olvido
en proporciones iguales.
estas son las cosas que hacen al camino,
los tics, las manías
las bocanadas profundas del aire.
estos pequeños suspiros
suman una cifra ignota
que detiene la cuenta y el aliento
a la hora luminosa del exilio.
cerremos los ojos
ajustemos el reloj del corazón:
la ciudad espera
con sonrisas ray-ban
y nubecitas jorobadas.
yo solo proyecto una sombra inquieta
contra el duro contorno domiciliario
que hoy llamo casa, mesa y mundo.




viernes, 23 de agosto de 2013

VADIK BARRÓN. Poesía Actual de Bolivia



Vadik Barrón, cantautor y escritor boliviano. Nació en Moscú, Rusia, en 1976. Creció en Oruro, Bolivia donde se inició en el arte formando parte de varios colectivos artísticos. En1999 se muda a La Paz.

Ha publicado los libros de poemas “Cuaderno Rojo” (2002) , “iPoem”, (2008), (Editorial Yerbamala Cartonera, reeditado por Catafixia Editores de Guatemala en 2011) y “Rocanrol y canciones del Futuro” (Plural, 2011), que obtuvo Mención de Honor en el Premio Nacional de Poesía. Formó parte del la 1ra muestra de Poesía contemporánea en Santa Cruz el 2006 y representó a Bolivia en el 4to Festival de Poesía Latinoamericana “Salida al Mar” (Buenos Aires - Rosario, 2007). En el 2006 fue co-editor de la revista de rock boliviano “Peluche Tóxico”. Colabora en distintas revistas y suplementos culturales bolivianos y latinoamericanos.

Como músico integró la banda de rock Aisha y posteriormente Camaleón, con quienes grabó “Camaleon” (2003), “Origami” (2005) y “Veneno” (dvd, 2008). En 2007 lanza su carrera musical solista con el álbum “Astronauta” en el 2008 editó “Minimalia”, en 2009 “Los diarios” y “Ovni” (2012), con una propuesta que aúna distintos estilos musicales dentro de la música popular actual, como el pop, el rock, el jazz, la canción de autor y el folklore -boliviano y latinoamericano-, contando permanentemente con la colaboración de destacados músicos bolivianos.

Actualmente vive en Berlín, Alemania, donde ofrece conciertos todas las semanas. Trabaja en su próximo disco y su próximo libro de poemas.



Selección de Gladys Mendía del libro Rocanrol y Canciones del Futuro


POETAS DEL FIN DEL MUNDO
“I’m the one who has to die when it’s time for me to die”
Jimi Hendrix

Hoy, que el fin del mundo está cerca
déjenme decirlo de la manera
más cursi posible:
poetas del fin del mundo, uníos.

Fundemos la Sociedad de Poetas Pobres
recorramos el planeta con plata prestada
pintemos bigotes en los posters de los dioses.

Yo, qué he fracasado en todos los menesteres
del entendimiento humano,
que le debo tanta plata a tanta gente
que he mirado el Parnaso con delectación babosa
declaro: que esta vida es todo lo que mis ojos verán

denuncio el hambre de las calles,
la senectud de las ideologías
la inoperancia de las religiones
la soledad de la hora pico.

Ayúdenme a gritar con las manos alzadas
y drogadas como en un concierto de rock:
que esta vida es todo lo que sus ojos verán
que nos mamaron compadres,                    →
que esta vida es todo lo que tus ojos verán,
que rompieron la alcancía y no nos enteramos.

Que esto es lo que hay, y punto.


NATURALEZA MUERTA

Tengo en el centro del pecho
un bodegón, naturaleza muerta
con mosquitos intermitentes.

La ausencia baila con desenfado
sobre el tablado de mis labios, ya carroña.

Muerdo el silencio, habito los pasos
de un muerto que silba canciones
a los serenos y vigilantes.

Llueve lluvia
llueve sola.



UPDATE
“Necesitamos un mundo que se eleve”
Tomi Kontio

Este es un poema automático: On,
y el cielo escupe serpiente áureas.
Off, y se hace un silencio de muerte
en el recinto, de pronto esfera.

La palanca verde a la derecha
desencadena humores acuáticos,
como caleidoscopios de papel picado.

El botón rojo abre los párpados de los claveles
y exhuma la grafía de los muros areniscos.

La tecla X permite acceder al mensaje,
que consiste en una sola y fatal palabra.
Una vez leída ya nada será lo mismo.

Pero el tormento es temporal y -a la larga- obsoleto.

Este poema será reemplazado en breve
por un software macanudo y optimista.

Pierda cuidado.



MOSAIQUE

                                                                                                    “...la primera piel del cielo...”
                                                                                                                      José Saramago

I
Hay un país que habita
fotografías y libros,
un mapa de seda en los labios,
una sílaba que se pronuncia con dificultad.

Hay un mosaico entre las lozas del baño
poblado de mujeres tahitianas y ositos de peluche,
almohadas que llevan bordadas: te extraño;
hay un cenicero sin estrenar
pecados hechos a la medida
de otras personas, una lástima.

II
Imaginemos un charco
en cuyo reflejo oblicuo se alinean
indistintamente nubes, huellas digitales,
carteles luminosos y adolescentes sonoras;
zoom in:
las piernas mórbidas
de las muchachas presentan moretones
zoom out:
la ciudad vestida de teja y calamina;
plano abierto hacia la piel del cielo:
Chagall nos pone a volar.



CANCIONES DEL FUTURO [1]
“La vida está en otra parte.
Cruzad fronteras. Huid.”
                                                                                  Salman Rushdie

Hace tristeza allí afuera:
en los charcos perennes
en los adoquines rengos
en los pájaros
que van dando tumbos de árbol
en árbol,
               como pedruscos.

Hace un frío de mierda, muchachos,
zaguanes, guantes de lana y tazones de té:
                                                   bienvenidos.

Guardemos las nubes, las canciones,
los papeles entregados al futuro:
enciendan hogueras y abrácense fuerte
debajo de las frazadas
como si no hubiese mañana.

Porque no hay, les cuento.


CANCIONES DEL FUTURO [2]
“Deja vú de lo que va a venir”
Fito Páez

Escribamos reseñas de libros sin publicar
fragmentos de novelas inexistentes
empecemos por el último verso
del poema más grande del mundo.

Pintemos estudios inconclusos
firmemos grabados ausentes
vendamos lienzos y tablas en blanco.

Dediquémonos a la crónica  y la glosa
al balbuceo constante de la crítica
recomendemos canciones odiosas
alabemos a los autores pérfidos.

La poesía no está en la calle:
en la calle está la gente que camina y trabaja
y cuestiona la utilidad de un poeta
la profundidad del teorema
la eficacia de la música
el beneficio del alma
sin despeinarse la rutina.                  →


En la calle están los perros
que se comen a los niños del futuro,
en la calle están los autos
inmóviles
de la crisis eterna.

Busquen la poesía en otra parte,
señorita periodista,
busquen la poesía en otra parte.


LA EX DE TU EX

Del amor ni las llamadas a medianoche
ni los pañuelos llorados, no las cenas con los padres.

Del amor no los celos ni los malentendidos
no los ex, ni los pro ni los contra de la post.

Del amor no los bailes ni las celestinas
no los closets, por favor: no saltar la barda.

Del amor ni las dietas ni las camisas
ni la espera a la puerta del cine, no los diarios
entre las sábanas del domingo.

Del amor no la angustia, ni el reproche
ni la venganza de la indiferencia.

Del amor
               eso sí
                          la liturgia.


LA HIJA DE LA LÁGRIMA

Un hombre es una taza de café
que es un ministerio de lo errático
que es un paraguas olvidado en casa de desconocidos
que es un milagro de la ley de probabilidades
que es una escala cromática del tamaño de cien elefantes
que es la idea más estúpida que puede habérsete ocurrido:

cien elefantes que se suicidan simultáneamente lanzándose
desde imponentes rascacielos
girando en el vacío como toneles de tristeza:
la luz, el horizonte, el mundo inmóvil
en la superficie eterna de la lágrima.


AUTÉNTICOS DECADENTES
                                               
Tres delgadas líneas de rimel
-partiendo el rostro en cuatro-,
un bouquet, un cigarrillo y un infarto.
Denle a este clown una autopsia venturosa,
una flor de ojal, una muela de oro.

No hay peor circo que el que no quiere ver
a los acróbatas de los campos minados
a los tragafuegos de la masacre austral
al hombre más flaco
a la mujer más triste
al niño más pobre del mundo.

Denle un beso de despedida
a los monociclos, a la madame barbuda,
a los aviesos centinelas del aire.

Ya llegó el nuevo show de las calamidades
y llegó para quedarse, pase y vea,
la tienda se desmorona
como un dios de papel maché.


OVNI

Vengo de un río muerto
de los aspavientos de la frecuencia modulada
del lodo inerme de los días, palomitay.

Vengo de la angustia de los autogoles
de las casa ladeadas
del invierno perenne, palomitay.

Dicen que no soy de aquí
que no comparto el grupo sanguíneo de la tierra
que no soy lo bastante boliviano
como mandan los cánones
de la miseria y el caporal.

Soy una presencia molesta
un golem fuera de stock
un objeto volador no identificado.

(estribillo)
Llévame a un lugar sin tiempo
como dice el rocanrol
y si un día me hago viejo
mátame como el alcohol.



THE POLICE
“…en su cabeza sonaba la música enemiga…”
John Steinbeck

señora, abra, es la policía
buenos días, venimos
a incautar sus cidis de cumbia
hasta aquí llegó el mal gusto

señora, colabore, haga patria,
el de maroyu también, por favor

señora, este país está cambiando
no se le ocurra pensar
que vamos a solucionar el problema de género
poniendo arrobas por aquí y por allá,
hay que tomar medidas drásticas y ejemplares,
no lloré por david castro, él se encuentra bien de salud

la revolución se lo agradecerá señora ¿cómo?
bueno, está bien, pero solo un temita,

señora por favor, estoy en servicio,
cabo, baile usted con la señora,
que se lo ordeno yo, caramba                      →

bailen por última vez
giren como peonzas
arriba el subdesarrollo
hurra la marginalidad
al diablo los hospitales y las escuelas
bailemos como nunca señora
le ofrezco mi brazo
vámonos al preste del señor de la resignación
gastemos el suelo y el sueldo
perdamos el alma y los zapatos
lloremos gozando,
meemos las rutas del progreso,
hundamos nuestras fauces en
chicharrones y alcoholes

que la trompeta del juicio final
nos encuentre arengando:
arriba las manos, que suene que suene.





martes, 13 de agosto de 2013

Sobre Y todavía el viento. Obra poética de Alberto Arvelo. Por Víctor Daniel Albornoz


Alberto Arvelo Ramos, Y todavía el viento. Obra poética (Edición y prólogo Rowena Hill), Mérida, Ediciones Actual / Ediciones El otro el mismo, 2010, pp. 138. ISBN: 978-980-11-6523-6[1].

Y todavía el viento es un legado de Alberto Arvelo Ramos (Caracas 1936 - Mérida 2010), poeta, narrador, ensayista, músico, profesor de filosofía, pensador y activista político. El mismo autor produjo: Poemas de enero (1975); Juan Félix Sánchez (1981); Laguna (1983); El violín de los Andes (1991); En defensa de los insurrectos (1991); El cuatro (1993); El dilema del chavismo (1998); La bandola venezolana (2001), Honestidad (2005), Poemas del atardecer (2010), El matrimonio del cielo y el infierno de Willian Blake (2010), obras de diversos géneros que guardan la memoria de este importante intelectual venezolano.
Esta edición de Rowena Hill recoge dos poemarios del autor: Poemas de enero y Laguna, además de Poemas del atardecer, donde están plasmados poemas concebidos a principio de este siglo, cuando el poeta, como dice el prólogo de Rowena Hill: “se había retirado de la vida activa”. Además de los tres poemarios, el libro nos ofrece un interesante prólogo de Rowena Hill, y en el final una semblanza del autor por Jorge Chacín.
A lo largo del libro puede advertirse la evolución de la búsqueda del poeta en la expresión por la palabra. Poemas de enero y Laguna son el reflejo de una búsqueda irreverente que pretende que la poesía no se agote en la palabra y que “sea excavaciones en el silencio, que saque pedazos del sentido vivo, el que solo se desnuda ante el paisaje total de lo no dicho” (p. 43). Así como también puede observarse cómo retumba la fuerza expresiva de la poeticidad que invita y reta a “desbordarnos hacia la lengua viva. Esa que está más abajo del español” (p. 45), para buscar dentro de ese yo poético de cada quien:
Cada quien encontrará a solas
El infierno que cae
En cada hoja que cae (p.65).

Su poesía es búsqueda de expresión de algo distinto, de la verdadera identidad de los hablantes de nuestra lengua: “La poesía de aquí tiene que ser eso, balbucir la vida distinta, la nueva vida, que es justamente la vieja que nos han venido quitando” (p. 44). Y en esa misma medida sus reflexiones sobre el lenguaje lo confrontan con su intención desesperada de decir lo que las palabras del español no le dejan decir: “Tú, español, me dueles, pobre lengua. ¡Es tanto lo que tienes que aprender a decir! (p. 45)

En otras ocasiones la búsqueda del sentido sinsentido se apoya en las formas sintácticas y la cadencia para expresar eso que dice y no dice:

Me derrumbo tranquilo como hojas
Me casi si debajo de ti
tan solo hubiera
murmullos sin de dónde

Me casi si debajo de ti
tan solo
las piedras sin pupilas (p. 17).

Otras veces el misticismo, como en la apertura de Laguna, donde narra su encantamiento por una laguna en los páramos donde habitaron Juan Félix Sánchez y el arriero Cecilio (p. 51), nos envuelven en una atmósfera de misterios naturales ajenos al hombre, pero experimentados por el poeta.

Poemas del atardecer, por su lado, es el reflejo de otra etapa del poeta, repleta de madurez de la reflexión:

En momento extremo de mi reino,
voy a confesar que algunos de mis asesinos
me han asesinado demasiado adentro (p. 102).

en otras ocasiones el poeta nos deleita con la palabra precisa, la cadencia musical más perfecta del octosílabo español en cuartetos:

De mi vida mitad fue
tinieblas en luz del día
la mitad que te esperaba
cuando no te conocía (p. 104).

Sin embargo, muchos elementos reúnen como una sola esta producción poética, a lo largo de toda ella están presentes elementos comunes que le dan cohesión y coherencia al discurso poético. Tópicos como la muerte y el amor, como los elementos naturales: rocas, hojas, viento, árboles, y tópicos de los elementos como el fuego, la tierra, el aire, y, por sobre todo, el agua están latentes en todo el libro. El agua es aquello que el poeta torna más recurrente. Hay algo del reflejo del yo inmutable en el agua estancada en las lagunas, pero también del yo a veces cambiante, a veces circular, en el agua del río. Pero hay más, el agua también es el beber, el diluvio, la gota, el rocío, la lluvia, el manantial, el desierto y la sed.
Tendrá el lector en sus manos un libro de poesía compleja que invita a pensarse y repensarse por la palabra y más allá de la palabra, en la acción.



Víctor Daniel Albornoz
Universidad de los Andes, Mérida






[1] Esta reseña es producto del proyecto de catalogación crítica de la producción de Ediciones Actual, años 2008-2012, auspiciado por la Dirección General de Cultura y Extensión de la Universidad de Los Andes.


martes, 6 de agosto de 2013

ORIETTE D´ANGELO. Poesía Actual Venezolana


ORIETTE D’ANGELO  (Caracas, Venezuela 1990). Es Abogada por  la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB). Participó  en  el  Taller  de  Poesía  (2011)  del  Instituto  de  Creatividad  y Comunicación  a  cargo  de Eleonora  Requena  y  en  el  Taller  de  Poesía  (2011-2012)  del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos.  Trabaja en el área del Derecho y lleva el blog ‘‘Descendencia y Paradero’’.



Selección de poemas inéditos por Gladys Mendía



Memoria trapecista

Procedemos de un circo
de una memoria trapecista
Cansa ser noviembre y mancha de poema ajeno.
Cansa nuestro tiempo y espacio,
que ahora es distinto.
Cansa el fragmento roto que me une,
la fachada del tornillo que me aprieta,
la sala de espera que soy todos los días.
Cansa serte
Olvidarte
Cansa la humanidad que escondo
en el trapecio que me zumba
al vacío de tus piernas.
Cansa ir de aquí
para allá
Ser todos los lugares 
y a la vez ninguno.
Memoria cansada en tu vaivén 
Cerebro cansado de tantos olvidos
Deja que se rompa la cuerda
y sálvame.




Sala de emergencia

Hemos recorrido más que el asfalto. Dejamos pasar los avisos de tránsito que nos advertían 
del posible desastre. Nos convertimos en un accidente que dejó estragos, carros destruidos 
y  cauchos  fragmentados.  Explosión  completa  de  una  desilusión  avisada.  Te  conocí 
cometiendo  el  delito  de  lanzar  una  bomba  directo  al  miocardio.  No  medí  los  frenos,  me 
auto mediqué y me provoqué una sobredosis. [No entiendo cómo se desintoxica una herida 
queriendo a alguien roto] Aquí estamos, en el eco distante del olvido y en la  catástrofe del 
metrónomo.  Tenemos  la  cronología  completa  de  los  accidentes  y  el  país  nos  ayuda  a 
reinventar la historia. Pasamos las venas como  pasamos la página,  pero no olvidamos, o lo 
hacemos sólo cuando no queremos sangrar. He cometido el error de quererme poco y dejar 
que  otros  se  den  cuenta.  Sin  embargo,  vuelvo  sin  venganza  al  accidente  que  fuiste  y  lo 
convierto  en  un  vendaje  para  no  mostrar  el  hueso.  Coloco  mi  herida  en  la  candela.  Me 
revuelco en la miseria que dejaste y la muestro.







Cortar la carne es permitir el hueso
YAMILA GRECO

Punto, sutura, 
paraíso
Descanso en hilo suspendido
aguja rota en sueño momentáneo
Herida abierta sobre un plato
Sutura descompuesta
Salvación extemporánea
Mi cuerpo es una transición que grita
¡no me salves! Que no te lo he pedido
Te muestro los huesos
y te ruego
me abandones
que ya estoy cansada de suturarme la memoria,
de esconder la herida abierta que eres
de olvidarte a golpes 
de empujarte hacia el hemisferio sur de mi cerebro
de verte feliz
mientras mi cuerpo explota
Déjame el cuerpo quieto,
que tiembla con tus manos 
de plaquetas frías.



En mi pecho se devoran paraísos

Nos hemos convertido en una Pantalla. Adormecidos ante el estruendo de las piernas. [Una 
cobija hueca con noticias de otro mundo. El muerto que no nos pertenece y el Presidente 
obsoleto acusado de corrupción. El programa en otro idioma y la antena infaltable en cada 
ventana en cada hogar. Nos dicen que aquí vale más el derecho a la alimentación que el 
derecho a la vida. Y morimos, pero comemos. En mi pecho se devoran paraísos, las playas, 
Los Roques, Mercal, La Tortuga. Subrayo un título como subrayo un país. El tiempo 
cambia y nos inventamos las estaciones. Nuestro invierno es una lluviecita y el verano es El 
Guri seco. Nos atropella una moto y seguimos. Tengo una patria de enjambres vacíos, pero 
la tengo. ¿Quién nos enseña a salir de la pantalla?  Quiéreme y sácame de aquí, dijo 
Manolo García, pero nunca lo escuchaste.