jueves, 9 de junio de 2011

Entrevista al poeta ecuatoriano Juan Secaria Velástegui



Por Augusto Rodríguez



Juan Secaira Velástegui (Quito, Ecuador, 1971). Licenciado en Comunicación y Literatura, Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Ha publicado el libro Obsesiones urbanas, ensayo crítico acerca de la narrativa de Humberto Salvador, editorial El tábano, Quito, en el 2007. El poemario Construcción del vacío, editorial Sarasvati, Nueva York, en el 2009. Mención especial del premio de poesía Ángel Miguel Pozanco 2008 (España). Un cuento suyo fue uno de los triunfadores del Primer Concurso de Cuento y Relato 2008, organizado por el Taller Cultural Retorno, y se publicó en el libro El premio. En el 2008 se adjudicó un accésit en el certamen de poesía de la revista española Katharsis. Forma parte del libro Trayecto cero, por ser uno de los ganadores del I Concurso Nacional de Poesía, El Retorno, 2009. Obtuvo una mención en el certamen internacional Heptagrama de poesía, 2010. Parte de su obra se encuentra en la antología de poetas de Ecuador y Argentina, Ruptura y desafíos de la nueva poesía argentina y ecuatoriana, Embajada de la República Argentina, Flacso-Ecuador, junio del 2010. Uno de sus cuentos forma parte del libro Los engendros de la luna, septiembre 2010. Sus textos constan en publicaciones nacionales y extranjeras.


1-Juan, ¿Cuándo y por qué empiezas a escribir? ¿Qué poetas o escritores son tus referentes o tus autores de cabecera?

Desde niño, gracias a la influencia familiar de mis padres, comencé a borronear cuadernos. En la adolescencia eso se hizo más consciente, acompañado de otro hábito familiar: la lectura. Mi padre me llevaba continuamente a las librerías de mi ciudad, Quito. Mi madre, alegre y vital, escuchaba mis primeros intentos de algo difuso. A más de eso, un punto crucial fue el ir descubriendo cosas que me alejaban de la noción de una vida placentera; por ejemplo, de niño estuve cerca de morir en un terrible accidente automovilístico. Esa experiencia, unida a otras ligadas con la pérdida, me hizo entender que nadie es lo suficientemente invisible para ser feliz. Luego el trayecto ha ido entre el dolor y el placer; el recuerdo y el olvido; la plenitud y la carencia. Nombrar a autores precisos sería ser infiel con el recuerdo, pero he sido un lector de lo clásico y lo contemporáneo, tanto del Ecuador como de otras partes. Además de libros de cabecera he tenido inquietud por la pintura y por la música; todo esto en perfecta soledad y sin la necesidad de demostrarlo o convertirlo en una pose intelectual. Las referencias se van desprendiendo de uno mismo, en un proceso medio enfermizo, como las venas que van apareciendo y reflotando del cuerpo, y a los autores de cabecera los voy cambiando porque soy curioso y me gusta descubrir continuamente.


2- Has publicado un libro de ensayos Obsesiones urbanas (2007) y un poemario denominado Construcción del vacío en el año 2009 ¿Qué me puedes decir de estos libros?

El ensayo supuso una investigación que me llevó a ser organizado y preciso, además de que me trajo grandes satisfacciones, como conocer a la familia de Humberto Salvador, y a muchos que ignoraban su talento. A estas alturas eso lo veo como algo especial, porque era mi primer libro que llegó a ser conocido, con todo lo que eso supone, como un bautizo con temores y revelaciones. Por cierto, entiendo que existan escritores a quienes no les guste la obra de Salvador, sus razones tendrán; lo que no concibo es que ellos no acepten bajo ningún concepto la crítica hacia su propia obra; extraño comportamiento porque intocables no hay, no debería haber. Construcción del vacío ha sido una experiencia de gran intensidad, donde la gente, no únicamente los especialistas sino también los lectores en general, han visto y detectado cosas que me han asombrado, se han identificado con varios poemas y eso es hermoso porque escribirlo fue una experiencia tanto de la razón como del sentimiento; es un libro que bucea en la incontrastable e imposible relación entre los seres humanos. Solo puedo agradecer tanta apertura de dichos lectores, tanto cariño, tanta comprensión y afecto.


3-Tu poesía se nutre de una gran gama de imaginarios sociales, artísticos y culturales muy diversos ¿qué me puedes decir al respecto sobre tu propia poética?

En realidad, nada, porque no me gusta hablar de mi propia obra, creo que lo bacán sería que quienes la han leído pudieran decir algo, a favor o en contra, con satisfacción o con ira, pero ellos, no yo. Hablar de uno mismo siempre será una aberración, la triste configuración de un personaje, y eso no vale. Aunque un rockstar sí me habría gustado ser. Pero lo escrito por John Cheever: “Lo que más hallo en este momento es una suerte de soledad. La belleza misma del mundo visible parece derrumbarse, sí, incluso el amor. Creo que ha habido un paso en falso, un viraje equivocado, pero no sé cuándo sucedió ni tengo esperanza de encontrarlo”, es una buena sinrazón para intentar buscar una esperanza. Y Rimbaud dice: “El poeta se hace vidente por un largo, inmenso y razonado desarreglo de todos los sentidos. Todas las formas de amor, de sufrimiento, de locura; busca por sí mismo, agota en sí todos los venenos, para no quedarse sino con sus quintaesencias”. Lo que determina que buscar la totalidad y la perfección desde la convencionalidad lo único que produce son obras que más se emparentan con tareas escolares que con propuestas válidas. Por eso me gustan unos versos de Martín Gambarotta: “no es lo que quiero decir / es casi lo que quiero decir / es lo que está al costado / de lo que quiero decir”. Y Leopoldo María Panero añade que la poesía no tiene más mensaje que el de su propia belleza. Ante lo cual, digo yo, todo envanecimiento o colectivismo anti literario muere penosa y lentamente.


4-Sé que también escribes narrativa, he podido leer algunos cuentos tuyos en la web, antologías y en revistas, ¿qué me puedes decir de esto?

Lo mismo que digo en la respuesta a la pregunta anterior. Añadir que escribo desde el disfrute y también desde el atosigamiento de una soledad que no puedo explicar y que he aprendido a llevar a cuestas, desde la extrañeza y la otra orilla; no por hacerme el distinto sino porque las cosas de la vida han resultado así. Por eso a veces es mejor leer la obra que conocer al autor, y aún mejor todavía, en primer término, joderse uno mismo antes que nada. Y efectuarlo con enjundia, ironía, humor y un montón de desprendimiento.


5- Eres un joven crítico literario y trabajas en la docencia. ¿Qué tan importante e influyente son los críticos literarios en la actualidad?

Cuando actúan desde la perspectiva de analizar la obra, los críticos son importantísimos, pero cuando se dedican a socavar la integridad personal de los autores, son detestables y absolutamente prescindibles. Estoy en contra de las cofradías que anhelan erigirse como las exponentes absolutas de la literatura ecuatoriana; es penoso que existan mafias de ese calibre y que pretendan decir lo que es malo y bueno simplemente desde la defensa de ciertos prejuicios enquistados en una mala lectura teórica. Tampoco estoy de acuerdo con quienes creen que cualquier cosa es arte, porque se convierte en popular o falsamente erudito o representativo de algo. Pero no vale la pena hacerse mala sangre; ante ese cinismo mejor es contraponer el pudor resplandeciente del acto creativo, y seguir con la pasión de escribir hasta que el cuerpo aguante.


6-¿Qué piensas de la joven poesía ecuatoriana actual?

Que existe, que está visibilizándose, que hay que leerla, con placer, que no es lo mismo que complacencia; que la poesía está latente y vigente y muchos de sus apasionados escritores persiguen mucho más que la fama inmediata y facilista, o el agradar a todos. Que la poesía no tiene que ver con las generaciones, con parámetros ajenos a la literatura, con la edad, mocedad o decrepitud de quien la escribe sino con la fuerza de sus versos. Y que todo lo que rodea al artista, el referente social, los contactos, el despliegue propagandístico, la confección del artificio pre y pos, es lo de menos.


7-He escuchado en numerosas ocasiones de que supuestamente la poesía solo la leen y la consumen los mismos poetas, ¿Crees que es así? ¿Cómo crear mecanismos para que la poesía llegue a otros sectores de la sociedad, pero sin que pierda su parte radical o subversiva?

La poesía exige cosas que la velocidad y fatuidad de la sociedad rechaza; una lectura atenta, una comunión, un deseo frenético y a la vez mesurado, un desafío lúdico y vital; el subvertir lo establecido con honestidad. Lectores sí hay, pero silenciosos y tal vez así sea mejor, quién sabe. Lo que no se puede es obligar, eso va contra la esencia del arte.


8- ¿Actualmente en qué proyectos literarios estás?

Escribiendo un libro de poemas, influenciado de manera indirecta por la pictórica absolutamente irreverente y talentosa de Luigi Stornaiolo, por esa demencia genial de su obra. Y por cierto tipo de música, que expande mis sentidos, y me hace ser otro, al menos por siempre. Cuando digo influencia me refiero al desequilibrio del trazo y del sonido, que han alucinado estos momentos, no solo de la obra que estoy escribiendo sino también del resto de mi vida.


Naturalmente preso

Y de lo único que me considero artista es de la supervivencia:
en un mundo de locos rabiosos llegué a la vejez.

Fernando Vallejo


Refugiado en mi propio hogar
voy dando mordidas a ciegas
caníbal refulgente en el hervidero de la desesperación.

Preso del apellido
del nombre
del currículo
de la tradición.

Nada me sostiene
asirse se asemeja a caer al abismo.

No soy
mi voz fue desechada
mi cuerpo obligado a “progresar”.
Solamente reconozco mis dientes
filudos
sangrientos.
Lo demás: de papá
de mamá
eventuales abrazos nocturnos
diques de un buque maldito.

El filo se hunde tibiamente
sigo mordiendo
devorando historias
sentándome sobre mis antepasados.

El eco destruye mis oídos
un bocado más.
Alas fraternales
vuelven a cobijar mis vaivenes
rectas
perfectas
incrédulas.

Seguiré buscando mi voz
cuando el abrazo seco haya concluido
y la soledad
crepite en mis huesos.


Hilera

La sala de masajes luce a medio llenar,
tubo sudado, ventanas empañadas.

La cerveza viene y va junto con las miradas
cuerpos caminando por inercia, voces transando
siempre transando.
Todo puede ser negociado, desde el saludo hasta la fantasía más bizarra.

La música embala a los clientes
mueven la cabeza, superiores;
delfines, lobos, camaleones.
Fingir: segundo verbo más conjugado en este lugar.

Isabel, la administradora, me abraza y me sirve un ron cargadísimo.
Veo empotrados en las paredes unos televisores gigantes
y apagados. Le pregunto a Isabel por qué,
me dice: antes poníamos películas 3 equis
pero los clientes las veían y se iban en blanco.

“Los muy pajeros”, protesta ella con una mueca de ese no es el negocio.
Imagino la película y la hilera de hombres ansiosos por entrar al baño.
Ironía. “Todo por bien hacer”, añade Isabel.
Tomo un sorbo más, me saco las gafas. Sonrío.


Hormiga/s

El instante, un fulgor, exhalación que desaparece con el pestañeo. ¿Pensar en inmortalidades? ¿Creer en sueños comunes? ¿Hablar en nombre de otros? ¿A cuenta de qué motivaciones hacerlo? En un cuerpo prestado, buscando respuestas en los lugares equivocados y tratando de escapar de Quito, la bella, la callada, donde supuestamente no ocurre nada.
Me afeito, no me miro en el espejo, por intuición y costumbre, queriendo causarme daño, algo que me despierte, me mueva. Sin espuma ni crema, en seco; días blindados en medio de una guerra subterránea e imparable. Sonrío, no hay pena, tampoco conformismo; cierro el grifo. Los rezagos de rencor desaparecen con los restos de barba, con el agua sucia y helada. Salgo brevemente, es el turno de otro ser. Otro anónimo.
Me siento en una de las bancas de ese parque cuyas letras ya forman, patéticamente, la palabra hogar. Las personas pasan, como hormigas, me miran de reojo, siento sus ojos en mis entrañas. Unos se tapan la boca, otros murmuran con sarcasmo y hasta con odio, mientras mueven sus cabezas y observan al cielo, antes azul, hoy rojo intenso. Toco mi rostro, la sangre cae a borbotones, mancha mi única vestimenta, humedeciendo con su calor un día más en esta ciudad.

jueves, 2 de junio de 2011

JUAN PODESTÁ BARNAO: Poesía Actual Chilena



JUAN PODESTÁ BARNAO (Tocopilla, Chile 1979) es periodista y escritor. Posee un postítulo en crítica literaria en la Universidad de Chile. En 2008 publicó el poemario “Novela Negra” por el sello editorial boliviano Yerba Mala Cartonera, que el mismo año recibió una mención honrosa en los Juegos Literarios Gabriela Mistral de la Municipalidad de Santiago. El año pasado la versión corregida de ese poemario fue re editada por la editorial ariqueña Cinosargo.
Ha participado en diversos encuentros y lecturas poéticas, tanto en Chile como en el extranjero, entre ellos el Festival Internacional de poesía Poquita Fe en 2008 (Chile), Sur Itinerante (Chile) y el encuentro Días de Poesía, en Sucre (Bolivia), en el mismo año. En noviembre de 2009 participó en la Primera Cumbre de Poetas Emergentes de Latinoamérica, en Rancagua (Chile), y en diciembre del mismo año estuvo presentando sus textos en el encuentro Cielo Abierto, en Lima y Barranca, (Perú). Parte de sus textos han aparecido en la revista en papel “La yegua colorada” de Tacna, (Perú), y en diversas revistas electrónicas, como la plataforma digital salvadoreña artepoética.net, y los sitios españoles http://casa-delasiguanas.blogspot.com, y ellaberintodeltorogoz.blogspot.com, Poemas suyos están presentes en el portal Casa del poeta peruano, sitio dirigido por el reconocido poeta Joan Viva. Parte de sus textos aparecen en “Un poema siempre será nada más que un poema”, antología virtual de jóvenes poetas chilenos y españoles. Vive en Iquique.

Selección por Gladys Mendía



LOCURA TEMPORAL

Condenados por locura temporal
a cadena perpetua en poesía
no queda otra que hurgar
en los resquicios de la noche
babear en la contemplación
de hembras que por medio gramo
entregan toda su puta humanidad


LA NOCHE TIENE MANERAS

Extrañas formas
de hacerte vaivenear, tumbar
Te posee, en el sentido literal
del término
Hace crecer una flora y fauna
de malas costumbres
en el cuerpo
y cuando llega la madrugada
estás acabado

Maneras:

Te azota en el suelo
Hablas más de la cuenta
Crees en todo
Miras alrededor, y crees que eres rey
de un poblado de siervos
buenos para nada




miércoles, 25 de mayo de 2011

MELISSA PATIÑO: Poesía Actual de Perú



MELISSA PATIÑO (Lima, Perú 1987) Egresada de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Participó del Movimiento Cultural Círculo del Sur, movimiento que promovía la difusión de la poesía y la trova en los distritos de Lima sur entre los años 2002- 2007. Su poesía ha sido difundida en diferentes medios electrónicos e impresos, entre ellos destacan la revista "Mi vecino el escritor", del PEN Internacional, en el año 2008, y la publicación de la plaqueta " Poemas en libertad", por la editorial Hipocampo, en el mismo año. Actualmente es codirectora de Azul editores.

Selección por Gladys Mendía



Espejos

Poseo el mirar de océanos adoloridos
labios hirviendo peces azules
manos y pies en cajas de hierro

Tengo la voz sigilosa gritando en el volcán de mis pechos
un país latigado a mi espalda
labra en mis piernas su tierra estéril

Escucho un canto que no es el mío
y no lo oigo
me evaporo para alcanzarlo
en las calles de un barrio chino,
gringo, indio, aymara, africano

Camino entre espejos que reflejan
mi propia incertidumbre

mariposas amarillas copulando flores rojas




Una mañana mi nombre fue escrito

Existí
La tinta perfiló al detalle mi rostro
El papel descansó mi presencia

Asomé
Semblante polvo iluminado

Emergí Tristeza

Aliados y enemigos
crean humanidad
sin saberlo:

siembran montañas de palabras
florecen aves
vuelan desnudas
a extinguirse en mis senos

Una tarde alguien ha escrito poeta
Y el ave germinada
voló lejos de mi cuerpo
inexistente




miércoles, 18 de mayo de 2011

LUÍS ÁNGEL BARRETO: Poesía Actual Venezolana




LUÍS ÁNGEL BARRETO (Maracaibo, Venezuela 1979). Licenciado en Filosofía por La Universidad del Zulia (LUZ). Cursante de la Maestría de Filosofía en la misma casa de estudios. Participó en el taller literario dictado por el poeta Edgar Medrano en Maracaibo.
Ha participado en recitales en diversas oportunidades. Junto con el colectivo Per-Versos ha organizado diferentes recitales en la ciudad de Maracaibo. Su poema “Souvenir” representó a Venezuela en el recital “Petite anthologie du sud” realizado en Bruselas, en junio 2008. Ganador del Certamen Mayor de las Artes y las Letras 2006 otorgado por el Ministerio de la Cultura. Finalista en el III Premio Internacional de Poesía Joven La Garúa 2007 de Barcelona, España. Ha recibido menciones honoríficas en las bienales “José Rafael Pocaterra” de poesía y “Enrique Bernardo Núñez” de ensayo del Ateneo de Valencia. Ganador del premio al Estímulo Literario Andrés Mariño Palacio otorgado por la Gobernación del Estado Zulia en 2008. Desde el 2004 se ha dedicado también a la creación musical y musicalización de programas televisivos, radiales, dibujos animados y cortometrajes. Como ejecutante, ha participado en la música de piezas de danza contemporánea, teatro y performances, así como en exposiciones de artes visuales y ferias culturales.
Tiene publicado el poemario Arqueología de olores por la Fundación Editorial El Perro y La Rana en el 2007. Aparece en las antologías Amanecieron de bala de poetas jóvenes, publicada por esta casa editorial, y En-Obra, publicado por la Editorial Equinoccio de la UCAB. Ha publicado varios artículos en revistas impresas y digitales sobre política, filosofía, literatura y música.

Selección por Gladys Mendía



Latido

Sé que me abstuve de ser espiral
no me acumulé en rincones ni en el fondo de los vasos
no fui yo quien cavó tu ombligo profundo
cuando llegué ya las nubes escapaban lentas
ya en tus manos se podía oler una desaparición.
Yo escuché en tu pecho la turbina de un pájaro
y eso me basta por ahora.
Adiós
pirueta cansada de no.



Pertenencias

Tienes un obús humeante
tienes unas calles
tienes tres ciudades a oscuras
tienes un muerto, un cadáver persa.
Tienes una gota de agua en la cara
tienes varios peldaños de una escalera.
Tienes todos los ojos cerrados.
Tienes la madrugada con todas sus horas cortas
tienes una infinidad de días.
Tienes un iluso soplador de Murano.
Tienes la lluvia, todas las lluvias.
Tienes un clarín que no suena
tienes prisioneros de plomo
la desesperación estática del ajedrez
la manía de mirar al cielo.
Tienes la verticalidad de un susto
tienes todos los jardines.
Tienes una perla debajo de la lengua.
Tienes la lejanía.
Pero, a pesar de todo eso
eres bastante parecida a las batallas perdidas.



Vacía

Esa noche llegaste vaciada
agujereada
intervenida.
Tu cuerpo era la habitación de un difunto.
Tu cuerpo estaba callado por dentro
era un réquiem en domingo.
Tu cuerpo envuelto en sábanas
con la boca abierta
la boca de tu cuerpo
la que te da nombre.
Abierto tu cuerpo
magullado
roto por la eyección violentísima
sin saber dónde estaban sus ojos
sin saber dónde sus manos.
Tu cuerpo explotado en el suelo
como las frutas que caen desde muy alto.
Tu cuerpo poco conocido en el trapecio
en el vaivén de los miedos y las palabras
sin saber dónde el arriba, dónde el abajo
sin saber dónde estaban sus partes
sin quererlo saber.
La descolocación de tu vientre
el vientre de tu cuerpo
zona de desastres
vertedero de escombros.
Vertida, desocupada
tu cuerpo fue escalera para subir
andamio para sostenerse en lo alto.
Tu cuerpo como repisa para poner trofeos
tu cuerpo nocturno sin ramas.
Y yo sé que por noches como esa
el sueño no te viene a rescatar
como lo hacía antes.






lunes, 9 de mayo de 2011

DANIEL MAGUIÑA CONTRERAS: Poesía Actual de Perú



DANIEL MAGUIÑA CONTRERAS (Lima, Perú 1984) Egresado de la Universidad Ricardo Palma-URP en la carrera de Arquitectura y Urbanismo, ha cursado talleres de poesía y cuento en el CCPUCP y en la UNFV. Ha llevado un Diplomado en Arquitectura Digital en la Escuela de Arte Digital-EAD. Tiene publicado su primer libro Anotaciones (Zignos 2008) y su segunda entrega virtual llamada “Mundo T” (Ohcultos 2011).
Actualmente se encuentra trabajando en su tercer libro Marsupial.

Selección por Gladys Mendía


El sueño del chango

Y es que de la nada apareció con el origami de un pájaro, con una pluma de paloma y con sus sueños extraviados en algún tiempo y en algún espacio. Se dispuso a contarme su sueño, un estadio de color gris como si viéramos la realidad en una tonalidad ambigua, las bancas del estadio de color verde menta pero sólo algunas y de pronto como un pensamiento vago o quizás un resquicio de pensamiento tuvo la imagen superpuesta de un barco con sus velas y sus líneas que pasaba flotando, con su paciencia y su volubilidad de barco hecho de sueño


AQUÍ VIVE UN POETA
a Arturo Corcuera

Cabellico blanco como si estuviera expuesto temporalmente al viento, en Santa Inés vive el Noé delirante en una casa de cuento color blanco y puertas azules, árboles con frutos, palta, mango, uva. Imaginaba siempre que la casa de un mago tenía que ser inexorablemente mágica, y así fue.
Cuadros por todas partes, esculturas, un reloj cucú comprado en Suiza, un cuervo que lo acompaña a almorzar cuando está sólo, un tordo que lo busca y quizás una de las partes que no hubiera querido perderme. Arturo tiene una amistad con un tordo, que viene a buscarlo para que lo alimente, el tordo agradece en un lenguaje que Arturo comprende y hasta pienso que él responde con sonidos que no escucho, fue una imagen imperdible.
La fábula del gallo hombre, el león de piedra, la jirafa de mimbre, la silueta de los atardeceres desde su balcón, el cuadro de Guayasamín regalo de Fidel, su estudio el estudio de un poeta. Rosi su mujer, la mujer de un poeta…




jueves, 28 de abril de 2011

RUDY ALFONSO GÓMEZ RIVAS: Poesía Actual de Guatemala


RUDY ALFONSO GÓMEZ RIVAS (Aguacatán, Huehuetenango, Guatemala 1977). Su Producción Literaria ha sido publicada en revista digitales y en papel, antologías y libros colectivos en Guatemala, México, El Salvador, Colombia, Perú, Argentina, España y Francia. Premio Especial de Monólogo Teatral Hiperbreve Concurso Internacional de Microficción “Garzón Céspedes” 2008, Madrid, España. Primera Mención en el Certamen Internacional de Poesía “Premio María Eugenia Vaz Ferreira” Montevideo, Uruguay 2008. Participó en el XV Festival Internacional de Poesía de la Habana, Cuba 2010 y en el IX Simposio Internacional Rubén Darío: Esperanza y Solidaridad, León, Nicaragua, 2011. Director de la Revista Literaria Voces Convergentes de alcance internacional. E-mail: editorial.29@hotmail.com

Selección por Gladys Mendía




Postergado silencio
En estos días
el silencio se posterga
los cláxones revientan en las sienes
tan cierto
que en las calles
un niño improvisa un circo.


Asilenciando cosas
Da tristeza ya no tener
como flor posada en los labios una sonrisa.
Ha cambiado la receta
la sonrisa de estos tiempos sin tiempos
pero si llenos de lamentos
es mecánica
robótica
ensayada
tétrica.
Yo en cambio sonrió para liberar fantasmas
para entregarlo todo y quedarme sin memoria
para hermanarnos un poquito más
para cincelar mezquindades
¡enfáticamente para asilenciar algunas cosas estúpidas!


Causa justa
Emerjo desde la tumba
de mis días muertos
callado
con los ojos cerrados
trato de encontrar
en medio de esta agonía que me circunda
rasgos de una causa justa.




lunes, 18 de abril de 2011

PIERRE CASTRO. NARRATIVA PERUANA

Un tipo en una banca


Al borde de la playa de Copacabana, justo un poco antes de que el mosaico de piedras de la vereda cambie de diseño y uno sepa que ya entró a Ipanema, hay una banca en cuyo extremo izquierdo está sentado un tipo, no muy joven ni tampoco muy viejo, mirando a la gente pasar.
A mí me gustaba caminar por la vereda desde mi casa en Copacabana hasta Leblon de modo que de camino siempre me lo encontraba. A veces yo me quedaba mucho rato en las rocas del Arpoador mirando el mar y se me hacía de noche, pero sin importar lo tarde que volviera, aquel sujeto siempre estaba allí. Yo pensaba - Que señor tan raro este, siempre de traje, en el mismo lugar y tan pensativo. ¿Que no le dolerá el culo?

Cada vez que podía lo espiaba un poco con el rabo del ojo, pero inmediatamente apartaba la mirada debido a la extraña e incandescente forma en que su cuerpo reflejaba la luz solar. Debo haber tardado unas cinco o seis espiadas antes de darme cuenta de que si el tipo nunca se cambiaba de ropa ni se movía de aquel lugar era porque era una estatua de bronce. Cuando lo descubrí me reí un buen rato de mi mismo y terminé ahogado de risa, recostado junto a él sobre su banca. - ¡Qué hijo de puta! - le dije apoyándome sobre su hombro. Y esa fue la primera vez que le hablé.
Desde entonces siempre volví. Fue uno de los primeros amigos que hice en Brasil. A veces tenía que esperar porque (recién entonces me di cuenta y tal vez por esto siempre lo confundí con una persona real) mucha gente tenía la costumbre de tratarlo como si estuviese vivo. Lo saludaban al pasar, le sobaban la cabeza cariñosamente o se tomaban fotos con él. Resultó ser, que él era un poeta brasilero muy famoso llamado Carlos Drummond, y por eso la gente lo rodeaba y lo mimaba. De todas formas al final todos sus fans terminaban por irse y yo me sentaba un rato a su lado a contarle lo jodido que me estaba yendo en su país. Un par de visitas después me animé a llevar mi guitarra a las citas. Le tocaba canciones peruanas y canciones de todas partes del mundo y él siempre me escuchaba con aquel gesto imperturbable de todo buen oidor.
Uno de esos días en que yo estaba junto a él tocando la guitarra, una pareja de turistas se nos acercó. Yo les entendí que querían tomarse una foto con Carlos, de modo que les dije que no había problema y me paré enseguida ofreciéndome yo mismo a tomarles la foto. Ya estaba acostumbrado a la rutina. Siempre la gente quería tomarse fotos con él y nosotros interrumpíamos nuestra conversación para complacerlos. Esta vez sin embargo, la pareja no quería que yo me levantase. Querían tomar una foto mía tocando la guitarra para Carlos.
Al principio me sorprendió su idea, pero luego me emocioné bastante y accedí de inmediato. No tenía hasta ahora una foto con Carlos y aquella era nuestra oportunidad. Ellos tomaron la foto y luego les di mi dirección de correo para que me enviaran una copia.
Con el tiempo fui haciendo amigos en Río de Janeiro, conseguí un empleo, una novia y un lugar donde escribir y así, poco a poco fui dejando de visitar a mi amigo el tipo de bronce. Cuando pasaba frente a él casi siempre me encontraba acompañado de modo que apenas si levantaba la mano o le guiñaba un ojo rápidamente para evitar preguntas raras de mi acompañante.
Un año y cuatro meses después de mi llegada, dejé Río de Janeiro para volver al Perú. La noche previa a mi partida recuerdo haber escrito una enorme carta despidiéndome de todos mis amigos. Eran más de veinte. No recuerdo sin embargo, haber ido a despedirme de Carlos.
Y ahora que pienso en ello, también me doy cuenta, de que nunca recibí aquella foto que nos tomaron juntos. Tal vez la pareja perdió el pequeño papelito en que anotaron mi dirección o enviaron el email demasiado tiempo después y yo lo borré por error.
Lo cierto es que ahora yo ya no uso el cabello largo como cuando me tomaron esa foto, raras veces toco mi guitarra y además, apenas tengo tiempo para hablar con la gente normal de modo que me es casi imposible imaginarme contándole de mi vida a una estatua de bronce.
Ahora que lo pienso, creo que en el fondo me alegra que esa foto nunca llegara a mí, y que de alguna forma, el Pierre de esa imagen, sigue vivo en algún lugar. No importa que aquel lugar sea el álbum de fotos de la luna de miel de un par de europeos locos. Es mejor así. En algún país, en alguna conversación de sobremesa, yo sigo siendo un tipo loco que cantaba y le hablaba a las estatuas en Copacabana. En algún lugar un par de tipos aún creen en mí, de la misma manera en que yo creí en aquella estatua de bronce a la que, sin que me importara que el poeta que representaba llevase más de diez años muerto, le dediqué en mis solitarias noches brasileras, mis más tristes historias, mis mejores canciones y mi compañía sincera.

jueves, 31 de marzo de 2011

ALEX PIPERNO: POESÍA ACTUAL DE URUGUAY


























ALEX PIPERNO (Montevideo, Uruguay 1985) estudió en la Universidad del Cine de Buenos Aires. Publicó confirmación del paraíso (Mención Premio Anual del MEC, Artefato, Montevideo, 2007), sahara (La gomera, Buenos Aires, 2009; Fuga, Santiago de Chile, 2009; Catafixia, Guatemala, 2010), maschwitz (Fondos Concursables, Trilce, Montevideo, 2010) y Bagrejaponés (Colectivo Bagrejaponés, Editorial Mental, Montevideo, 2010). Participó en los encuentros de poesía Vértigo de los aires (méxico, 2009) y Gusto tuyo (Montevideo, 2010). Co-coordina el blog Las Elecciones Afectivas Uruguay.

Selección por Gladys Mendía



*

salgo de mí a romperme los brazos contra una piedra que quede en mi propia casa no veo por qué no hacerlo salgo contra una piedra que quede en mi propio beneficio parezco un motor insólito voy a desplegar un pastizal amarillísimo que me ponga en el medio por la noche salgo a romperme como un país lleno de trabajo que me atraviese las costillas con cristales tranquilos me atraviese las costillas con pastos siempre precisos y negros tengo la gracia desplegada como un mal chiste en los pastizales enrulados que me salen de los hombros también el ruidito me lo hago contra los amigos tengo un importante sentido de la amistad incluso allá afuera con los brazos para ponerlos contra un sentido anchísimo que nunca duerme fueron unas pocas horas con tu frente de querer ponerme bailarín increíble y ahora salgo en una noche transparente en la que ya no se puede chocar alguna cosa incluso las piedras se volvieron cabezas de stalin que pongo en las vulvas de todas las mujeres que no se te parecen en nada.



*


1 una colección de muchachas llenas de omóplatos duerme estructura de perro escucha el golpeteo de sus espaldas cuando giran o cambian de lado insiste en una puntualidad que se le cae de los ojos.

2 una colección de figuras pequeñas se embaraza a velocidades asombrosas las figuras tienen forma de estrella de david estructura de perro escucha el golpeteo de sus puntas cuando giran insiste en una puntualidad que se le cae de los ojos.

3 una colección de muchachas sin hombros deja que la piel se les ponga amarilla hasta que las corran de lugar.

4 una colección de piedras transparentes y portátiles se pone ácida como una ristra de ajos en las entrepiernas de muchachas con vocación familiar.

5 una colección de muchachas con puntualidad se embaraza automáticamente el golpeteo de las cabezas de los niños rey les llena los ojos de lágrimas.

6 un ballet de niños prontos entra a una máquina de embarazar figuras pequeñas a velocidades asombrosas.

7 una prótesis de ponerme a funcionar como un castraperros señora de animales automáticos.

8 balter ölhms entrega a embajadora un paquete de hijos machos para que se los fume con muchos sentimientos.

9 instrucciones para convertirse en hamacas torpes y peludas.

10 embajadora se abre como una heladera muy antigua muchacha muy antigua sale de la guerra muchacha stalin manía de querer hacerme fusilar.





miércoles, 23 de marzo de 2011

Entrevista al escritor ecuatoriano Javier Vásconez




Por Augusto Rodríguez

Javier Vásconez nació en Quito. Estudió literatura en la U. de Navarra y posteriormente en Vincennes en París. En 1982 publicó Ciudad lejana, y en 1983 ganó la Primera Mención en la revista Plural de México con el cuento «Angelote, amor mío». Su obra comprende: El hombre de la mirada oblicua (1989); la novela El viajero de Praga (1996); la nouvelle El secreto. En 1998 apareció Un extraño en el puerto. En 1999 publicó la novela La sombra del apostador (finalista en el Premio «Rómulo Gallegos»). En 2001 el cuento “Angelote, amor mío” fue elegido por el diario El País para que aparezca junto con otros veinticuatro cuentos de escritores españoles y latinoamericanos como uno de los representantes del género en lengua española en Internet. En 2004, Invitados de honor y en 2005 su novela El retorno de las moscas. En 2007 publicó Jardín Capelo (finalista Premio Rómulo Gallegos). En 2009 apareció en la editorial Veintisieteletras una selección de sus cuentos con prólogo del escritor argentino Horacio Vázquez Rial bajo el título de Estación de lluvia. En 2010 la editorial Alfaguara publicó una edición especial de El viajero de Praga con prólogo Juan Villoro. En 2010 Planeta de Colombia (y Viento Sur en España) publicaron su novela La piel del miedo. Algunos de sus cuentos han sido traducidos al alemán, francés, inglés, hebreo, sueco, griego y búlgaro.


1-Javier, ¿Cuándo nace tu relación con la literatura? ¿Qué escritores son tus referentes o tus autores de cabecera?

A los diecisiete años. O quizás un poco antes publiqué un cuento malísimo en el periódico del colegio. Pero no me senté en serio a escribir hasta mi vuelta de Europa. Porque viví largamente en España y en Francia, también en Inglaterra. Por algunos años viajé por aquí y por allá, y no deseaba convertirme en un escritor a tiempo completo. Pensaba que no era suficientemente maduro, pues todo lo que escribía iba a parar al basurero. Me faltaban lecturas, experiencia, conocimientos Hasta que me llegó la hora. Publiqué mi primer libro, Ciudad lejana, después de los treinta. Intentaba ser riguroso con las palabras. Sólo a la madurez y con el oficio uno empieza a darse cuenta con exactitud sobre la importancia de cada palabra en un texto. En otro orden de cosas, crecí en una casa poblada de libros. Mi padre era historiador y escritor. En la casa había libros de historia, literatura, biografías, filosofía, pintura. Creo que la lectura, ese viaje desde la inmovilidad de un sillón, o tendido en la cama, es esencial para un escritor. Siempre fui un lector compulsivo, atento, pues he leído indiscriminadamente. Mis escritores preferidos son ingleses y norteamericanos, tambén algunos latinoamericanos y españoles. Voy a nombrar a los principales, o mejor, a los que en este momento se me vienen a la cabeza. Shakesperae. Cervantes. Quevedo. Cernuda. Jorge carrera Anfrade. Faulkner. Melville. Kafka. Conrad. Proust. Rulfo. Onetti. Clarice Linspector. Borges. Pavese. Juan Benet.



2-Tus libros han tenido una buena acogida por parte de la crítica, medios y sobre todo de los lectores ¿Qué me puedes decir sobre tu propia narrativa?

A menudo me sorprendo cuando advierto este fenómeno. Para la mayoría los críticos son considerados los malos del cuadrilátero. Sin embargo, algunos de ellos parecen haber sido condescendientes, incluso generosos conmigo. Qué bien, me digo, los críticos merodeando por mi universo literario. Siempre he simpatizado con los malos de las películas. La atención de los críticos a mi obra quizá se deba a que llevo muchos años escribiendo, incluso a mi obstinación.
Digamos que toda mi obra, entre muchas apuestas, está levantada sobre mapas literarios de otros escritores. En algunos casos hay un trabajo de interpretación, incluso de reescritura. Pero lo más significativo es que a veces he logrado que se colara a través del ojo de la cerradura algo del propio Vásconez. Un universo construido como un homenaje a Kafka, en El viajero de Praga. A Onetti y Faulkner, en La sombra del apostador, también he homenajeado a Céline, a Nabokov y a Le Carré. En algunas ocasiones, los homenajes son evidentes, como en los relatos de Invitados de honor. En otros, son más difíciles de localizar. Así pues, he modelado una poética del ocultamiento a partir de invasiones, superposiciones y recreaciones, utilizando con plena libertad distintos géneros. Y he cavado obstinadamente como un topo en la obra de otros escritores, con la idea de salir transformado de esta aventura.
En mis cuentos, más que en cualquiera de mis novelas, el secreto constituye un detonante y funciona muy bien. Una novela es una construcción, una obra de ingeniería. Es un entramado de personajes, cada cual con su drama a cuestas, con sus sentimientos. La novela tiene sus deudas con otros géneros y, sin lugar a dudas, está muy lejos de la limpieza del cuento. En cambio, el cuento es como un resplandor, una fábula. Se agita igual que una libélula antes de convertirse en mariposa, es más intelectual. La novela es una especie de «tratado» sobre la vida de los hombres.




3-En el 2010 publicaste la novela La piel del miedo ¿Qué me puedes decir de este libro?
La consevé por mucho tiempo como un secreto y la escribí finalmente en un año y medio, o quizás en dos, cuando agarré “al vuelo” la primera frase. Fue como si alguien me la hubiera susurrado, o dictado al oído, en absoluta intimidad. Esa oración es la que marca el ritmo, la cadencia, proporcionando el tono aparentemente vertigonoso al conjunto de la novela. ¿Que más puedo decir? Que La piel del miedo es una suerte de “tratado” fantasioso sobre la epilepsia y el miedo, entre otras cosas. Ese miedo que tanto nos paraliza, pero que también nos impulsa a vivir, y a seguir escribiendo. Ese miedo, del que Benet nos ya advirtió que nos transformaría en gusanos. ¿Recuerdas La Metamorfosis? También toco otros temas tan diversos como la traición, el amor, la amistad… La piel del miedo, probablemente sea mi novela más personal, y por suerte ha sido muy bien recibida en distinto lugares, lo cual me reconforta, no lo voy a negar...

4-Me imagino que tu cuento Angelote, amor mío desde su publicación causó polémica, ¿qué opinas de este texto tan conocido?

Sí, “Angelote, amor” causó polémica desde su comienzo. Por el tema de la homosexualidad, el cuento resultó bastante incómodo para muchos, y ha tenido un recorrido desiguel, lleno de sobresaltos. Más de una vez ha sido prohibido en algunos colegios de Ecuador. Ahora está traducido al inglés. En 2001 “Angelote, amor mío” fue elegido por el diario El País, de España, junto con otros veinticuatro cuentos de escritores españoles y latinoamericanos como candidato para circular en Internet como uno de los representantes del género en lengua española. Sin embargo, yo prefiero otros cuentos: “La carta inconclusa”, “Un extraño en el puerto”, “un resplandor en la venatna” o “Thecla teresina”.

5-Ecuador es un gran país pero ¿Qué pasa con su literatura? ¿Por qué no se la lee en el exterior?
Yo no voy a una librería preguntando por literaturas nacionales. Nunca. No creo que nadie lo haga. Busco autores concretos, individuales. Así descubrí a escritores tan diferentes como Kafka, Rulfo o Joyce Carol Oates. Para mí es más importante la lectura de un escritor, con todo lo que esto implica, que la visión de las literaturas nacionales ofrecida por los académicos. Un escritor pertenece a una lengua, no a un país. Si algún a día nos leen a los ecuatorianos será porque escribimos en español, en español de Ecuador, desde luego. Ya que ahí está el verdadero matiz.



6-¿Qué opinión tienes sobre nuestro pequeño mundillo literario? ¿Sobre todo de los clásicos egos, vanidades y luchas por territorios tan comunes para todos?

El mundillo literario existe en todas partes. Los hay en Madrid, Barcelona, Londres y París… A lo mejor es necesario participar en él, para estar al tanto de lo que ocurre a nuestro alrededor. Pero hay que guardar las distancias y conservar la independencia, hay que saber alejarse para poder trabajar. La literatura es un oficio de solitarios, de obstinados, de fanáticos que le robamos horas al sueño. Bueno, por lo menos los novelistas. Incluso cuando nos ponemos a beber. Siento desconfianza ante los bohemios, a pesar de que yo amo la noche. Aquí, en Ecuador, nos tomamos demasiado en serio las genialidades inventadas por nuestros amigos en las noches de tragos. Muchos de esas genialidades no son más que tonterías o mediocridades provincianas.

7--¿Qué piensas de la nueva literatura ecuatoriana? ¿De los nuevos escritores ecuatorianos?

Igual que en las películas de Clint Eastwood, hay escritores buenos, malos y feos como en todas partes. Por lo demás no hay muchos nuevos novelistas a la vista. Abundan, eso sí, los poetas, como colilflores. O los que se autodenominan a sí mismos como poetas. No los he leído a todos, eso sería imposible. Pero he leído a María Fernanda Pasaguay, Juan Pablo Castro, Eduardo Varas, Cecibel Ayala, Yanko Molina, Solange Rodríguez, Rafael Lugo… A algunos les hace falta vuelo, mucho rigor, ambición literaria, incluso un verdadero proyecto. Una cosa es ser escritor y otra es borronear con más o menos virtuosismo un texto … Pero quiero que esto quede claro, he dicho algunos. Otros ya están encaminados. Al fin y al cabo son jóvenes, y tienen la vida por delante para romperse el la espalda escribiendo. Si supieran todo lo que les espera…

8- ¿Actualmente en qué proyectos literarios estás?

Estoy enfrascado en una novela corta (una historia muy extraña entre el páramo y la ciudad de Nueva York) sobre la que prefiero no hablar mucho.


FOTOGRAFÍA CORTESÍA DE: CARLOS MOREJÓN.

jueves, 10 de marzo de 2011

ANAHÍ MALLOL: Poesía Actual Argentina


ANAHÍ MALLOL Nació en La Plata en 1968. Publicó cuatro libros de poemas, Postdata, 1998, Polaroid, 2001 (Primer Premio del Concurso “Año 2000: Memoria histórica de la violencia en América Latina y el Caribe”), Oleo sobre lienzo, 2004 (Colección Chicas de Bolsillo, UNLP) y Zoo, Paradiso, 2009, el cual obtuvo un premio del Fondo Nacional de las Artes. Su libro de ensayos sobre poetas argentinos, El poema y su doble, Simurg, 2003, recibió el Subsidio a la creación de la Fundación Antorchas. También ha publicado poemas en diversas antologías y páginas web. Poemas suyos han sido traducidos al inglés y al alemán. Colabora con revistas de poesía y de crítica literaria nacionales e internacionales. Coordina talleres de poesía y da clases de literatura. Fue cofundadora del Sello editorial Siesta.

Selección por Gladys Mendía



- 1 –

me mira
como si yo fuera
mejor de lo que soy.
sonrío: así me quiero.
lo miro igual:
sos
mejor que vos
sos un gigante.
me dejo
estar ahí
detengo el tiempo mientras juego
un arte en el que todo es
a la vez
antiguo y nuevo.