miércoles, 2 de abril de 2014

Sobre Abrazos de una nariz sin olfato, de B.B.P. Bethancourt. Por Eyra Harbar


Abrazos de una nariz sin olfato: Poemario para tallar el retorno

Por: Eyra Harbar

Abrazos de una nariz sin olfato es un poemario construido con largo aliento, al igual que la imagen helena que ilustra su portada. El rostro escultórico, con su nariz troceada, recuerda que si bien hasta la piedra es herida por el tiempo, ello es tan sólo la cicatriz de la experiencia y la ganancia de la marcha.

La dedicatoria que inicia el poemario sella esa persistencia inquebrantable: “A la esperanza, aniquiladora de todo pesimismo”. A partir de ese gesto se inicia el repertorio de movimientos de la palabra como materia prima. De versos cincelados, sus herramientas de trabajo son abrazos: 16 secciones de abrazos con cifras aleatorias, 4 sin cifra y una sección de abrazos excedentes. Cada poema presiona, percute, va elaborándose entre textos cifrados siguiendo las líneas misteriosas de la piedra. Quizá por ello el golpe de talla que define la forma del poema es sonoro, permitiéndonos sentir su ritmo, música que despierta el universo sensorial de quien lo lee. Esa musicalidad que acompaña los poemas facilita el andar por los lugares del libro, viendo la “lepra que se ha carcomido todo”,anhelando “deseos antemeridianos” o transpirando “la prisa, la falta, la angustia”.

El libro es también un viaje des-localizado de tierra alguna, viaje hacia una morada sin paradero fijo, cuyas diferentes citas e idiomas revelan una trayectoria de abrazos itinerantes, casi desarraigados.No obstante, a través de ellos la morada interior prevalece como casa-territorio, como escenario de lo propio; allí, la memoria deja su huella, su talla imborrable porque el itinerario vuelve siempre a la intimidad del abrazo. El poemario, obra pulida, esculpe con ironía y humor pasajes infinitamente humanos. Esto es patente desde los títulos elegidos (“Besos para un alma en la cruz roja”) hasta el abordaje de la distancia (“en esa línea empieza el camino/ y atrás quedan nombre y ancla”),la muerte (“15 veces los santos óleos,/ 15 veces, 15 años/ la extremaunción, /15 veces resurrección”), la carencia (“ésta y sola/y una y mil/ noche ésta/ que no llega,/ noche ésta/ que nos falta”) o la soledad y la incomunicación (“¡Oh, T.V. nuestra que eres ubicua, santificada sea tu presencia y bendito sea tu poder de escapismo”). En el tema amoroso se revela un tratamiento poco usual que cincela una intimidad en donde cohabitan lo festivo y lo esperanzador, lo mordaz y lo sombrío, como recordatorio de unno fiarse de los lugares comunes de las emociones.

B.B.P. Bethancourt, autor del poemario, es un seudónimo que exalta un tronco familiar materno procedente del campo coclesano de Panamá. El libro, publicado en España por Ediciones Tragacanto, fue presentado en la Feria del Libro de Granada, España (2012) y, posteriormente, también en Panamá por la Sra. Briseida Bloise, con una lectura por la Sra. Rosa Mancilla y música basada en el poemario, compuesta por la maestra Electra Castillo, Directora del Coro Polifónico de Panamá.

Abrazos de una nariz sin olfato y su esculpida son, en uno solo, un abrazo para el retorno.



Selección de poemas por Eyra Harbar




Abrazo sin cifra


Y te quiere la abrumadora ira
que se niega a hacer este viaje hacia la muerte,
sin haber logrado ese instante de ternura
que la redima en la eternidad.






Economía


Insomnio es esta inconsciente presencia tuya en mi
[corazón.
Insomnio son los sueños inesperados de una noche
[a solas con tu nombre.
Insomnio es el aire que respiras contaminando mi
[alma con tu imagen.
Insomnio es el permanente recuerdo de lo no
[ocurrido.
Por eso hoy,
vendo este tiempo en que estoy queriendo,
para sumarle al vacío
lo que tu distancia
le resta.






MonogamicSite


Usurpación momentánea
de título mal habido,
deseo incontenible
de pertenencia absoluta,
ansias de un cuerpo único
que se entrega de a gotero,
anhelo cruel
o fantasía última
de la infidelidad
del alma.






Comerciales


¡Oh, T.V. nuestra
que eres ubicua,
santificada sea tu presencia
y bendito sea tu poder de escapismo!
Hágase en nosotros tu voluntad
así de día como especialmente de noche.
Danos hoy nuestra dosis diaria de insomnio
y perdona nuestras humanas necesidades de ir al baño,
como también nosotros perdonamos
las inoportunas llamadas telefónicas.
Permítenos olvidar momentáneamente
a aquellos que nos abruman o nos aman
(que en todo caso son lo mismo),
y no nos dejes caer en la tentación de sentir.
Líbranos, ¡oh, gran Dios del Circuito!,
de todo pensamiento,
y atúrdenos por siempre en la inconsciencia.
Así sea.







Buildings
…y amontonados unos encima de otros,
como moscas en un sándwich de concreto
Andaira


No hay ya vigía
que cuente las horas de la espera,
sólo hay ojos de insomnio
que velan otras vidas.






Sonrisa preliminar


Reconozco la prisa, la falta y la angustia
en quien cuenta
la soledad de una tarde,
la imposibilidad del aviso,
la prisa, la falta, la angustia.
Quien te cuenta
de repaso la vida
cuenta las precarias formas
de la prisa, la falta, la angustia
y del tiempo
de la prisa, la falta y la angustia
en una sonrisa preliminar.






Orbe intemporal


“Prefiero que prefieras”
si no sabes a dónde vas
que no digas si llegas.
“Prefiero que prefieras”
si no entiendes lo que andas
que no salgas si te quedas.
“Prefiero que prefieras”
que no sepas
no entiendas
no salgas
no digas
(si llegas)
a dónde vas,
que no digas
(si te quedas)
que te quedas,
y que te vayas no más,
y que te vayas ya.






Voluntades


I
En el momento de las definiciones
surge el libro de los rechazos y las acogidas,
en el instante justo de la toma y daca
unos sobreviven, otros zozobran o sólo sobran.


II
Primera definición

Alivio:
Paliativo inexistente de la razón en ruinas,
pero paliativo al fin de la esperanza
que se anida, a pesar de la muerte,
en el alma.
Alivio:
Para quien es paliativo de mi razón en ruinas
sobran hoy distancias.





III
Segunda y última definición

Olvido:
Único sustantivo declinable
en todos los modos posibles,
según el caso.
Por el agobio de las presencias inútiles.
Por empalago de recuerdo innecesario.
Por modificación a voluntad
de la experiencia limítrofe con el asco.
Por repetición al infinito
del mismo evento, distinto personaje.
Olvido:
Para quien es inexistencia
de lo vivido en vano.








Mi Casa NO

Para los gitanos por accidente y los reales

Casa NO es la puerta que le da entrada a los
[cuerpos de seres ocasionales
Casa NO es la pared de habitaciones que
[salvaguardan territorialidades
Casa NO es el pasillo donde se cruzan los
[economistas del perdón-lo siento
Casa NO es el despertar en el absoluto vacío de
[sonrisa-y-buenos días
Casa NO es la ventana que promete cambio
[congelado en nostalgia
Casa NO es el techo en infinito consuelo de las
[tristezas sin compañía
Casa NO es la cocina hecha campo de batalla por
[platosmalpuestos
Casa NO es el silencio que amortigua
[culpabilizaciones y rechazos
Casa NO es el dormitorio compartido por las          
[feroces espaldas del pretenderse solo
Casa NO es el salón donde se espera sentado el
[orgasmo porque sí o por obligación
Casa NO es el baño que purifica caricias
[prestadas suplementarias torpes alternativas
Casa NO es el dormirse en la carencia de un
[hasta mañana
Casa NO es la arrogancia del tener siempre la razón
ni el analfabetismo del malhumor
ni la mezquindad del exceso en la
[autosuficiencia emotiva
Casa NO es asumir que el otro se quedará eternamente
[para la tortura a dúo
Casas como esas abundan
en varias de ellas hemos vivido
y son todas siempre iguales
enormes en la soledad que albergan
frágiles en las furias que soportan
frías en la crueldad que las amuebla
surreales en la agresión del unwellcome home
Por eso hoy me mudo
al hogar que gratuitamente
me ofrece tu hermandad por elección

Mi casa eres tú





martes, 4 de marzo de 2014

FLORENCIA SMITHS. Poesía Chilena Actual


Fotografía por Celeste Ortiz

FLORENCIA SMITHS (San Antonio, 1976). Profesora de Castellano y Licenciada en Educación, Universidad de Playa Ancha de Valparaíso.  Ha publicado El margen del cuerpo (Editorial Fuga, 2008), La ciudad No (Editorial Economías de Guerra, 2009) y La velocidad de la caída (Ediciones Inubicalistas, 2015).

Selección por Gladys Mendía del libro inédito La velocidad de la caída




La puerta sellada del fondo
es la puerta de la infanta
que es su boca

la que no sabe decir
la que no debe parir

cada enemigo es su padre
por eso ruega
traiciona a mis ellas todas

se ensañó mano en mano
uña en uña a escribir
a sofocar en su espalda
el mapa de un carisma de un
encuentro marginal

erró en las pautas
erró en el golpe
erró en lo bajo de una aguja

en la desgarradura de la hoja
por una punta mal cosida y por
el ajado de una plana que cada vez
más se parece a su cara

ella quería
un cuaderno a la antigua
y no obtuvo sino páginas

ella quería llorar
a la antigua
y no tuvo sino la sed
de la que se aguanta

ella quería bailar a la antigua
y sólo obtuvo
el nervio de ver pasar solas
a las parejas buscándose
en la pista de baile

sin ninguna insinuación


A medida que se vierten
los hechos y se abren
adentro escucha
oye el salto

el ruido sordo
le recuerda la pérdida del habla

su lengua que entonces deslizaba
por ciertos objetos de fascinación

y que ahora atrofiada
de tanto lamer
ya no sabe sonar

sino apenas retomar
esa mímica enferma

que la avergüenza
cuando funciona





Pero ya queda tan poco para ofrecer
ya no sé cómo contar
ni con qué idioma
me digo partir

no tengo lengua que ya toda está atrofiada
no tengo voz que ya las cantinelas
no dan tregua
en mi espalda

he quedado muda de la lengua
que tenía para ti

he resistido a la vergüenza
de haber perdido mi manera de decir

la manera que tenía para abrir la boca
y proferir

pero aún así no digo
ya no soy yo la que digo
no es mi lengua que ya no la tengo

que ya es un trapo receloso
que me espanta y envenena

y aunque soy la única triste encubridora
de mi pérdida
realizo todos los días
mi simulación

pero de mi lengua ya no me sano
tampoco de mi riesgo
incluso de mis palabras

de esta lengua anquilosada
que refulge cuando acontece
no me lamento

aún así persiste el pacto
yo no hablo y tú no pides

tampoco me entrometo
en ese espacio sin paredes

apenas insisto en comunicarme
y tus puños se mueven
y tus puños se abren
y tus puños despotrican

y cuando tus puños se cierran
consienten dirigirse nada más que
a mi boca que como flagelo se bifurca

mi boca partida
ajada
emancipada

mi boca que no se acaba de ti
porque se abre
a la medida de tu falta
 
la que se acomoda el rezo
en la profanación
de su propia tumba

la que no tiene condición
para mantenerse cerrada
porque es una boca mendiga
 que sulfura y le hace estragos a tu lengua
y no conoce decir acabarse

mi boca un manojo una cadena un fango
una red cortada sin pulso
que se dispersa y envenena el agua

desafinada esta boca torcida
simula sostener la balada del aislamiento

por eso permanece inmóvil
ante la mano incisión inexperta
porque cualquier filo la desdibujaría
en necio corte

y mi boca que es sumisa
quiere un final confuso

quiere que le sepan hacer a golpes
las letras y los puntos

las sonrisas los abortos
las contorsiones que la muerte le tiene
para que recoja





Sospecha estar hecha de carne
a veces letra nunca puño

grafito incluso
carbón del más grueso
ceniza que traza la vuelta y
luego se dispersa

porque un viento en el litoral arrasa a
cualquier hora y el cuerpo
ni la cáscara revienta

pero ella no viene
no siente necesidad de estar del lado
de esa posible esfera

muchos le dicen silencio
deja que la caída se revierta

dale tiempo al tiempo dale
curso a la huida no te digas
ignorar la tensión entre los vidrios
y las puertas

deja que provenga el decantamiento
y el cuerpo escampe las lágrimas

ahora verás cuánto has perdido pensaste
que esto nunca sucedería puesto que hubo
un rito una promesa en donde diste y
apostaste el todo dejando fuera tus opciones  36
sacrificando años enteros al servicio
de esa voluntad
para que se te viera o nombrara
como la que perdura

también sabías de la que dibujaba en
la casa a la que nunca entraste pero
que accediste a encontrar en las libretas
donde siempre queda un rastro
de orden imposible de descartar

supiste de la que bailaba siguiendo
la ruta oculta de un doble cuerpo

de la que escribía a máquina o cocinaba en
fuentes de soda y servía el momento
en pequeños platos plásticos

más de alguna analizaba el comportamiento social
otra enseñaba en liceos municipales qué decir
la vergüenza de descubrir a tus propias
hermanas en la condición de la que alguna vez
también te hiciste parte

y por ello sabes lo que significa
haber llegado a este momento
en el escalamiento de las relaciones

y así, sabes que no trepidarás y que
aunque se precipite el riesgo
no lo perderías 
ni por un mero lamento
solitario en la tina

ni por haber tenido que seguirlo incluso a
otras ciudades donde se levanta la vergüenza

ni incluso apostando
aquello de lo que estás hecha

ni tu carne ni tu puño
ni la ceniza en tu pecho
ni tu útero cosido
ni tu letra muerta





Me dices loca
loca me dices que estoy y que
mi queja es una herida eficaz

que los discursos amorosos siempre han sido
exclusivos del reproche y la histeria

me dices loca cuando abro la boca y
prometo esperarte en las habitaciones mentales
de una casa que se abrió de golpe como un ojo

me dices que estoy porque loca nací
porque hay mujeres perras y otras que no
y yo soy la más perra porque
muerdo ese hueso y a la vez espanto
con mi hálito podrido a las que vendrán

me dices así porque abandono la razón cuando
se hace de noche y mi hedor enceguece a tu raza y
entonces muevo la cola y en un par de segundos
estoy metida en ti

me rechazas apenas mientras sabes
que ladro menos
y abro las piernas para expelerte
mejor

la de rojo sabemos nunca quiso otra cosa
que ser comida por su lobo

y en este caso yo 
la histérica repartida por la casa-habitación
no he deseado nada más que me rechaces
con fría determinación

que la escena es muy fuerte
que la histeria femenina te sobrepasa
cuando los límites de éstos, nuestros hábitos
han explotado frente a un espejo de mala memoria
torcido, por grabarse malos rostros

que la convención no era esta
que fue necesario mentir por culpa de mi locura
que no hubiese sido nada fácil para mí escuchar
que a toda perra se la comen
tarde o temprano, las bestias

porque es su ámbito natural
porque ellos están hechos para complacer
su especie

por eso muerden lamen tocan penetran
mugen salivan explotan someten
urden amenazan tragan huelen
matan

loca porque tus dedos se parecen
a los de mi pata

porque encuentran y mueven
los lóbulos justos

porque te hago caso en todo
porque sin ti ni tu asco no doy altura

porque el vértigo me persigue
cuando recuerdo que estoy prestada
que no puedo parir por ninguna parte y el día
en que todo esto acabe

yo me iré con el buen cazador
y con mi herida-tajo por el bosque








martes, 25 de febrero de 2014

Sobre Humberto Pinedo. Por Raúl Allain

Humberto Pinedo: La vida concreta y su poesía–Entre el sentismo y la razón

Por Raúl Allain (*)



José Beltrán Peña, director de las reconocidas revistas literarias Palabra en Libertad y Estación Compartida y autor de estudios literarios que definen la generación del 70, la poesía concreta y numerosas antologías poéticas que se presentan en diferentes instituciones, tuvo el acierto de invitar al historiador, poeta y periodista Humberto Pinedo para que explique, dentro del marco de la presentación de la obra Casa de colores, cómo su poesía ha ido ganando —a través de la historia— estimaciones crípticas por parte de la crítica. El crítico literario instó a Pinedo a que exponga sobre su producción literaria y las exégesis de la poesía concreta que desarrolla, así como su vida y época.

Nuestro poeta concreto entiende como Sartre que la vida representa existir, pero con esencia y trascendencia. Ortega y Gasset, además de la trascendencia, priorizaría la vitalidad. Miguel de Unamuno definiría a la vida con independencia y conexa a la identidad. La poesía concreta para Humberto no es el experimentalismo puro, sino más bien la esencia social creativa. Nietzsche enunciaría que cuando el artista crea sentimientos ajusticia a Dios y se convierte en un todopoderoso. Por esto, podemos afirmar que todo lo que posee cualidad de real es creativo, y si puedes expresarlo con pocas palabras (características minimalistas), pero con sentido poético, la condición se sublima. “Nuestras vidas son los ríos / que van a dar en la mar (...)”, estos versos de Jorge Manrique resumen apropiadamente el sentir de Pinedo Mendoza.

Nació en Lima en 1947, y es en el año 1972 cuando comienza a escribir incentivado por la participación en el Congreso de Jauja organizado por la Universidad La Cantuta. Esta época se caracterizó por los cambios sociales de las Fuerzas Armadas. A este evento el joven poeta llegó solo, con su verdad a cuestas, evitando todo tipo de dogmatismo y sectarismo. Se encontró, atestigua, con cientos de pequeños poetas, poetas saturados de verborrea ideológica, pero sin rigor que comprenda un trabajo creativo original. También se percató de los reducidos grupos de poetas que se autoproclamaban con autobombos desmesurados. Por estos fenómenos, Martín Adán se automarginaba de estos elementos.

Considera que el poeta debe asumir un rol social y escribir como siente. Este sentir no puede enmarcarse dentro del pragmatismo, sino más bien toma conciencia a tiempo de los problemas sociales. No es necesario ser comunista para que nuestros escritos se plasmen con sentimiento. Albert Einstein marcaría distancias entre el sentismo y el racionalismo. Bajo estos pensamientos, Humberto Pinedo, a sus veintitrés años, entendió lo que significa supervivencia. Con el pasar de los años comprendería que los gobiernos llegaban al poder por llenar apetitos personales o de grupo. Entendió que por más buen sistema social que exista en el país, si no se prioriza el desarrollo integral del hombre no se logrará nada y la valoración subdesarrollada nos seguirá acosando.

Pasados cuarenta años, a opinión de Pinedo, las izquierdas siguen atomizadas y las derechas cavernarias y antihistóricas, primando el mercantilismo y la informalidad. Expresa esta posición cuando versa: “Ya me harté de escuchar bajezas a cretinos señores (...)”, asumiendo un carácter de cuestionamiento. La poesía concreta se explica en formular versos sentidos con el dolor e insatisfacción de los problemas del hombre de nuestro tiempo. Sobre estos idearios construiríamos una sociedad mejor. Es decir, el artista debe aportar con su imaginación para formar ese nuevo hombre que se vaticina y proclama. Ejemplifican poemas como “Canto coral a Túpac Amaru”, de Alejandro Romualdo, o “Himno a los voluntarios de la república”, de César Vallejo.

José María Arguedas, símbolo de la integración del mundo andino, se desgarra social y antropológicamente en sus expresiones y es por esto que trasciende. Pinedo testimonia expeditamente que podemos encontrar poetas y narradores de su generación que escriben evasivamente y rozando la mala calidad. Señala como excepciones a Enrique Congrains, Julio Ramón Ribeyro, Mario Vargas Llosa y Oswaldo Reynoso, que atestiguan efectivamente la angustia de su clase social, convirtiéndose en parte de la historia de la literatura peruana. También rescata al poeta Arnulfo Moreno, en quien encuentra este mismo discurso.

¿Por qué concreta? Ortega y Gasset y Julián Marías evocarían que la inmediatez de la vida es circunstancia. Pero el hombre con su lucha diaria lo hace grande e importante. No pueden convivir dos verdades iguales. La trascendencia en el arte del concretismo es conseguir llegar a más almas y entender sus problemas humanos.

En Europa, después de la Segunda Guerra Mundial, los jóvenes entendieron que las sociedades industriales deshumanizan, cosifican y alienan a las personas, y regresaron a condiciones naturalistas expresadas en los hippies y existenciales, influenciados por Jaspers, Heidegger o Sartre. De esta manera es que se produjeron los sucesos de mayo en París, siendo los estudiantes quienes asumieran con conciencia real sus propios problemas. Pronunciaban su disconformidad con pocas palabras: “Hagamos el amor y no la guerra”.

Hacia el 2013, Humberto nos anuncia que ha encontrado un “ejército de poetas”. Por motivos de promoción cultural resulta ventajoso, pero para asumir un rol social aún se encuentran evasivos. Como entenderíamos de Herbert Marcuse, confunden la conciencia con la sexualidad descarnada como liberación. Lo concreto debe representar comunicación directa, pero partiendo de la calidad.

Bajo este espectro es que comenzaron a surgir esos versos característicos que expresaran un oportuno desconcierto, incomunicación, furor y rebeldía. En el poema “Musgos y musgos”, cuando versa: “rumo muertos me gasto tramo monto y rumo (...)”, revela el dolor sartreano que César Toro Montalvo percibe en su poemario Topus. Sus versos, desde el origen, se concebían colmados de sabor clásico y testimonial. Las bulerías, así como los boleros, rancheros y huaynos del Perú profundo, interpretados de acuerdo a la coyuntura de vida, construían una particular atmósfera en su escenario como escritor. “Que tu padre arranca a la tierra / su futuro envuelto con desafíos (...)”, son versos que confluyen como reflejo de preocupación. También en el poema “Los sirvientes” cuando nos reclama: “El torpe que desprecia la pureza / al soñador golpeado por el tiempo (...)”.

Podemos afirmar que sus poemas no parten, como inspiración, del concretismo brasileño propio del experimentalismo, ni tampoco de los antipoemas de Nicanor Parra o las características crípticas de Octavio Paz. Son versos escritos sobre una realidad existencial. Sucede que en el Perú fácilmente podemos descubrir un agudo complejo de inferioridad estrechamente ligado a las capas intelectuales. Para este sector en particular todo lo extranjero posee cualidad de “bueno”, según entendemos del discurso del autor de La historia de San Miguel. Sostenido en actitudes imberbes no se puede definir cabalmente el sentismo y racionalismo. Sin embargo, en esta postura se comprende a poetas como Walt Whitman, Edgar Allan Poe, Ezra Pound, T. S. Eliot y Cesare Pavese, emblemas de la literatura universal. Entendemos de esta manera que la poesía concreta consiste en expresar, sin camisas de fuerza, los graves problemas que acusamos pero de un modo sintetizado. De esta manera es que el pueblo podrá comprender claramente el mensaje de los textos poéticos y rebelarse contra los tiranos que someten parte de su libertad y justicia.

Leoncio Luque señala que en sus poemas, artículos y posiciones sociales, se subvierte el orden. Pinedo coincide con esta interpretación y atestigua que en el camino de la creación literaria se ha enfrentado a “tirios y troyanos”. Hallamos revelaciones de este sentir en el poema “Grama Lused”, por ejemplo cuando versa: “cerdo lumpen pata saluda (...)”, encontramos un testimonio del gesto deshonesto del poeta Manuel Morales. Así también comprendemos que la democracia es necesaria para sostener instituciones sólidas, como la inversión privada para generar desarrollo y libertad de expresión. Esta posición debemos defenderla con justicia social. Sus poemas concretos están publicados con ese sentir expresivo característico y con elocuencia tanto visual, testimonial como artística. Aparecen exitosamente en el medio Discover LatestInfo-Washington.

El poeta concreto del Perú nos anima a manifestarnos con amor, pasión, rebeldía, usando los recursos que nos brindan la informática, la ciencia de la psicología y la sociología. Por esto manifiesta: “Si le das confianza a un intruso te devolverá amistad con reparos”. Este verso podría ilustrarse con dibujos o viñetas para darle más consistencia al mensaje. De esta manera se nos invita a ser concretos en nuestras concepciones y vidas. Iluminar las palabras con imágenes que nos afecten positivamente y con belleza, y que también nos puedan llenar de felicidad y ternura. También podemos citar el verso “Ya me harté de soportar torpes sin corazón honesto”, del poema “Dolor de un hombre sensible”. Así entonces la admiración a los poetas como Alejandro Romualdo y Carlos Germán Belli se demuestra, cada uno expresa en su estilo el sentismo y la conciencia de los problemas sociales e históricos de su época.

Practiquemos, como Mario Florián, Javier Heraud y Mariano Melgar, un sentismo concreto, expresiones consecuencia de lo que sucedió con sus vidas provincianas, guerrilleras y precursoras. La vida debe considerarse concreta y posee un determinado sentido y sabor asumirla. El carácter fantasioso en los textos se torna necesario, pero es cuando se van por las ramas que la poesía concreta no cumple su objetivo. Por ejemplo, en el poema “La vida no vale nada”, cuando arguye: “Increíble, asesinan seres y se ufanan de muertes enemigas (...)”, indica lo contrario a ese informal orgasmo creativo que puede acosar nuestro quehacer literario. Este poema expresa el sentir de lo que sucedió en nuestra época subversiva. Para Humberto Honorato Pinedo Mendoza la poesía concreta significa liberación y comunicación.



Perfil de Humberto Pinedo en Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Humberto_Pinedo



(*) Escritor, Poeta y Editor. Presidente del Instituto Peruano de la Juventud y codirector del sello independiente Río Negro.